martes, 10 de abril de 2012

LA TRAMPA, LA HISTORIA DE UNA AMBICIÓN

La Trampa…
La Historia de una Ambición
Autor: César Eduardo Rojas Márquez.






Personajes :
Elenco Original Festival Sur Nor – Oriental José Ignacio Cabrujas- Teatro Simón Bolívar de Juan Griego Edo Nva Esparta y Elenco que estuvo en la Inauguración de la Sala Experimental del Celarg. Caracas.

1. Cristino Berroeta (Economista venezolano de Cuantiosa Fortuna) /José Francisco Silva.
2. Edith Berroeta de Pereira (Hija de Don Cristino/Esposa de Jacinto) /Linsabel Noguera.
3. Jacinto Pereira (Capitán de Corbeta de la Marina /Esposo de Edith) Chivo Loco / José Leonardo Ontiveros.
4. Luisa Brito (Prostituta / Hija negada de Don Cristino Berroeta) /Verónica Cortés.
5. Héctor Berroeta (Hijo de Don Cristino / Panadero de Profesión) César Eduardo Rojas /Luis Alberto Rosas.
6. Manira (Matrona de Burdel/ Enemiga de Luisa) María Daniela Santana/Rocío Mallo.
7. Edelmiro Grajirena (Abogado asesor de Don Cristino y Jacinto)
Aníbal Figueroa /María Emilia Díaz.

* Pieza Ganadora del Festival Nor Sur Oriental del Teatro Simón Bolívar de Juan Griego. Isla de Margarita Edo nueva Esparta. 1996.
* Con el estreno de esta pieza en Caracas se inauguró la Sala Experimental del sótano de la Casa de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg) 1997.
Primera Parte
I
Complot
EL ESPACIO ESCÉNICO EMULA UN BURDO TABLERO DE AJEDREZ Y LOS ACTORES, SENTADOS ALREDEDOR DEL MISMO TERMINAN DE ARREGLARSE PARA LA FUNCIÓN. LLEGA EL PÚBLICO. UNA SUAVE MELODÍA BAÑA EL ESPACIO. JACINTO ES EL PRIMERO EN MOVERSE DE SU LUGAR COMO UN CABALLO DE AJEDREZ Y HÉCTOR LO INTERCEPTA MOVIÉNDOSE COMO UN ÁRFIL. JACINTO LE MUESTRA UN FRASCO CON GOTAS.

JACINTO.- Aquí está.
HÉCTOR TOMA EL FRASCO Y CUENTA ALGUNAS GOTAS.
HÉCTOR.- ¿Cuánto?
JACINTO.- Dos gotas.
SE MUEVEN Y MIRAN A A ACTIRZ QUE INTERPRETA EDITH TERMINANDO DE DAR SUS ÚLTIMOS TOQUES A SU PERSONAJE.
HÉCTOR.- ¿Qué haremos con Edith?
JACINTO.- No come pan.
HÉCTOR.- Puede darse cuenta.
JACINTO.- Por eso la vamos a mantener alejada.

PASA EDELMIRO Y SALUDA CON UN GESTO DE SU CABEZA Y PROSIGUE.

JACINTO.- Tú te tienes que encargar de este.
HÉCTOR.- No será difícil sacarlo del juego.
PAUSA.
JACINTO.- Me gusta sentirme así.
HÉCTOR.- A mí también… (MIRA A CRISTINO) ¿Tenemos que matarlo?
JACINTO.- Podríamos detenernos una vez que haya enloquecido. Pero vivir con un demente…
HÉCTOR.- Es mi padre.
JACINTO.- Y el padre de mi mujer. Este país necesita otras cosas, Héctor y la gerontocracia está decidida a dejarnos crecer. Piensa en tus negocios. Tenemos que manejar el Capital, o nunca llegaremos a lo que queremos. Mientras él esté con vida y claro de mente, nos mantendrá a rienda corta.
HÉCTOR.- No quiero que muera; pero es cierto… Tengo que encargarme de lo que me merezco.
JACINTO.- (HACIÉNDO ÉNFASIS EN EL FRASQUITO) Dos gotas, hasta el final.
HÉCTOR.- Ya lo sé: dos gotas cada vez… Jacinto…
JACINTO.- ¿Sí?
HÉCTOR.- Cuidado con tratar de traicionarme… Porque soy capaz de hacerte llegar al Cielo caminando.
JACINTO.- ¿Hacerme llegar al Cielo caminando?

ARTICULACIÓN.





















Primera Parte
II
La Secuaz.
EN UN BURDEL DE MALA MUERTE HAY UNA PELEA ENTRE MANIRA, LA MATRONA DEL LOCAL Y UNA PROSTITUTA HERMOSA QUE TODOS CONOCEN COMO LUISA.

MANIRA.- ¡Sáquenmela! ¡¡No puedo seguir viéndola sin pensar en asesinarla!! ¡No la quiero en mi local…! Quien pone las reglas y administra este local soy yo! ¿Qué te has creído? ¿Qué podrías embrujar al leguleyo de mi marido y él iba a deshacerse de mí para dártelo todo a ti, querida? ¡Estás muy equivocada! ¡Este burdel es mío! ¡Y hay cosas que yo ya sabía antes de que tú nacieras! (A LOS DOS HOMBRES QUE LA TIENE AGARRADA) No quiero que vuelva por aquí.
LUISA.- Tú me enseñaste el oficio.
MANIRA.- ¡Sáquenla!
LUISA.- No es necesario. Yo sé salir. Te juro que tendrás que solicitar mi ayuda más pronto de lo que imaginas.
AGARRA TIERRA Y LA TIRA AL AIRE.
MANIRA.- Lo veremos. Me encantan los retos.
LUISA.- El tiempo se encarga de todo.
MANIRA.- Lo vas a lamentar. ¡Sáquenla!
LUISA.- Me voy… pero la batalla no está perdida.
MANIRA.- ¡Fuera!
LLEGA JACINTO EN TRAJE DE CAPITAN DE CORBETA.
JACINTO.- Buenas. Necesito hablar con una persona y un empleado suyo, asi usted es la dueña, me dijo que se encontraba aquí. (SE PRESENTA) Jacinto Pereira.
LUISA.- Manira.

JACITNO MIRA EL LUGAR Y MANIRA SE HALAGA.

MANIRA.- Parece que le impresiona mucho mi establecimiento.
JACINTO.- ¿Viene mucha gente por aquí?
MANIRA.- mis muchachas trabajan bien…

JACINTO RECONCOE A LA MUCHACHA QUE CONDUCEN FUERA DEL LOCAL.

JACINTO.- ¿Usted es Luisa Brito o me equivoco?
MANIRA.- No pierda su tiempo con esa. Las tengo mejores… ¡Sáquenla de mi negocio les dije!
JACINTO.- ¡Esperen, por favor…! (A MANIRA) ¿Cuánto le debo?
MANIRA.- Esa no trabaja para mí.
JACINTO.- Este es su local y yo necesito hablar con ella (SACA DINERO Y LE DA A MANIRA) ¿Le parece bien así?
MANIRA.- Es que…
JACINTO.- (AGREGA UNA CANTIDAD JUGOSA) Y esto por su información.
MANIRA.- (SE METE LOS BILLETES ENTRE LOS SENOS) Dentro de un momento mando a que la saquen de aquí… Sean breves.
JACINTO.- Gracias.
MANIRA.- ¿Toma? ¿Le gustaría un trago?
JACINTO.- Realmente ahora no…
MANIRAS.- Es una lástima… Cuídese.
JACINTO.- Lo haré… muchas gracias.
MANIRA Y SUS HOMBRES SE VAN. SILENCIO.
LUISA.- (OFRECIÉNDOSE) ¿Usted dirá?
JACINTO.- (LA CORRIGE) Quiero que me tutees.
LUISA.- Tú dirás…
JACINTO.- ¿Sabes quién soy?
LUISA.- Sí.
JACINTO.- ¿Sabes qué hago?
LUISA.- Y si no lo supiera podría enterarme por la ropa y la petulancia ¿Qué quieres?
JACINTO.- Una ayuda; es decir: un servicio. Hay algo que necesito hacer y ter quiero a mi lado. Estoy dispuesto a pagar muy bien.
LUISA.- ¿Tengo derecho a decidir?
JACINTO.- No (LE MUESTRA LOS PAPELES) ¿Se te olvida que en esta casa de vecindad, que es este país, no existen secretos? Imagino que la nana sufriría mucho con todo esto.
LUISA.- Murió. Hace mucho tiempo, tu nana… mi madre, se murió. Me rogo que fuera a buscarlos, pero yo no supe cómo… y fíjate cómo son las cosas de la vida: Jacinto Pereira, el muchachito que me corrompía en su cuarto, que me enseñaba a ser ociosa mientras mi mamá hacía el oficio de su casa para mantenerme… Mi primer vicio viene a pedirme ayuda… no a exigirme ayuda… El tiempo ha pasado… No te inquietes… no voy a decir que no, pero… alójame en un buen hotel. Estoy cansada de las madrigueras…
JACINTO.- Haré algo mejor… te llevaré a mi cas… diré que eres mi prima Luisa; que has venido a la capital porque tu madre murió y no tienes a más nadie en el mundo sino a mí.
LUISA.- Es verdad… ¿Y el dinero? ¿Por qué esto es un pacto, verdad?
JACINTO.- Y tú eres mi secuaz.
LUISA.- ¿La prueba?
JACINTO.- Tendrás una pequeña demostración esta misma noche… Vamos.

JACINTO Y LUISA SALEN. MANIRA LOS VE ALEJARSE Y SU MIRADA NOS HACE ENTENDER QUE ELLA TAMBIÉN TIENE UN PLAN.



ARTICULACIÓN.




Primera Parte
III
El Cónclave Berroeta.
EL TABELERO SE TRANSFORMA EN LA OFICINDA DE CRISTINO BERROETA. LLEGA CRISTINO SEGUIDO DE SU ABOGADO EDELMIRO GRAJIRENA, QUE PARECE PREOCUPADO POR UNA RESPUESTA QUE NO LE HA DADO EL VIEJO. REVISA UNA CARPETA Y LA CIERRA DE MALA GANA.

CRISTINO.- ¿Qué quiere?
EDELMIRO.- Dice que quiere hablar con usted, Don Cristino.
CRISTINO.- ¿No sabe que no me gusta que me moleste con sus tonterías mientras trabajo? Cinco minutos. Me descuido cinco minutos y la bolsa puede hacerme caer en la ruina; puedo perder diez inversiones, cincuenta clientes; miles de dólares… Y él viene a traerme sus tortas, o sus desabridos panes que me hace comer con “lechita fresca”, como si fuera un anciano; mientras me habla de harina, levadura y huevos… Y la Banca fluctúa en mis narices mientras escucho los planes que tiene con su panadería y pastelería… y la diferencia que existe entre el ponqué y el panetón para colegialas. Es odioso. Es mi hijo, pero es un tonto. No aprendió que no hace falta ensuciarse las manos para obtener dinero y ganancias. Intereses. Me atrevo a decir que si desapareciera mañana, esta familia se convertiría en un buque a la deriva.
EDELMIRO.- ¿Qué quiere que le diga?
CRISTINO.- ¡¡Que se muera!!
EDELMIRO.- ¿De su parte? (PAUSA) ¿Entonces no va a recibirlo?
CRISTINO.- ¿Qué quiere?
EDELMIRO.- No me quiso decir, pero me dijo que es muy serio y necesita su autorización.
CRISTINO.- ¿Qué trae hoy?
EDELMIRO.- Una canilla. Me parece...
CRISTINO.- Dile que pase. Y en lo que pida la leche, te apareces con las tazas de café y a la mía me le agregas un poco de ron, sin que se dé cuenta; luego me dice que tengo que ser breve porque debo reunirme con lso Cuntreras y el judío Goldman, por lo del préstamo para la tiendita de bebé.
EDELMIRO.- ¿Le va a dar el préstamo al judío?
CRISTINO.- Haz pasar a mi hijo y no me dejes solo con él por mucho tiempo.
EDELMIRO.- Hay otra cosa.
CRISTINO.- ¿Qué?
EDELMIRO.- Héctor viene acompañado por una muchacha.
CRISTINO.- (CAPCIOSO) ¿Por una muchacha?
EDELMIRO.- Creo que su hijo está entusiasmado con ella.
CRISTINO.- Mi hijo.
EDELMIRO.- El mismo.
CRISTINO.- ¿Qué sabes?
EDELMIRO.- Salen juntos desde hace algunas semanas. Es familia de Jacinto Pereira…
CRISTINO.- El chulito de mi hija…
EDELMIRO.- Los he visto caminar por la plaza Bolívar, a la hora del almuerzo. Héctor ha intentado besarla, pero ella no se lo ha permitido. Ni siquiera deja que la tome de la mano, ni la ha dejado que la lleve al cine… Aunque lo he visto insistir mientras le echan cotufas a las palomas de la plaza.
CRISTINO.- Miren al Héctor… ¿Por qué no me habías dicho nada?
EDELMIRO.- Usted no había preguntado…. Además nunca la había traído.
CRISTINO.- Hazlo pasar. Espera un momento... Pero a él solo. Que la muchacha sepa quién es el que manda en esta familia.

LLEGA EDITH LA HIJA DE DON CRISTINO. ENTRA SIN LLAMAR ANTES A LA PUERTA. EDIELMIRO SALE A CUMPLIR CON SU ENCOMIENDA.

EDITH.- Maravillosa, maravillosa, maravillosa, maravillosas; es maravillosa. Esa muchacha con la que Héctor está saliendo es… Ay, no sé… Papi, estoy feliz por mi hermano. Tienes que conocerla.
CRISTINO.- ¿Qué hace mi hija fuera de su casa, a esta hora del día?
EDITH.- Sabía que Héctor iba a venir a verte. Me imagino que Edelmiro ya te habrá contado. Quise adelantarme. Está afuera. Tienes que conocer a la muchacha que viene con él. Es prima de mi Jacinto. Y a lo mejor se convierte en tu nuera.
CRISTINO.- Lo sé. Le dije a Edelmiro que llamara a tu hermano solamente.
EDITH.- Déjala pasar, papá... aprovecha que está aquí para que le des el visto bueno. Es…
CRISTINO.- Moderación.

LLEGA HÉCTOR ACOMPAÑADO DE EDELMIRO.

HÉCTOR.- Permiso.
CRISTINO.- ¿Cuándo tiene un hijo mío quie pedir permiso para entrar en la oficina de su padre?
HÉCTOR.- Bendición.
CRISTINO.- Dios lo bendiga. Por alguna extraña razón estamos hoy todos reunidos.
HÉCTOR.- (SALUDANDO A SU HERMANA) Edith
EDITH.- (DESPUÉS DE BESAR A SU HERMANO) Creo que Héctor nos tiene una noticia muy importante, papá… Hoy se ve… no sé… ¿Recuperado, será la palabra?
EDELMIRO.- Feliz.
EDITH.- (CELEBRANDO LA FRASE DE EDELMIRO) ¡Feliz! Se ve feliz… Y yo creo saber por qué. No me voy a poner imprudente, pero si la ocasión lo amerita, me mandé a hacer un vestido azul de seda azul con armador nostalgia… que se vana a morir cuando lo vean.

HÉCTOR LE ENTREGA LA CANILLA DE PANA A SU PADRE.
HÉCTOR.- Para ti.
CRISTINO.- Es una tarea. A tu hermano le gusta sentir que me alimenta. Cada semana me trae un pan, una torta, o milhojas…
EDITH.- Es como un homenaje; deberías sentirte orgulloso.
CRISTINO:- Lo estoy… lo estoy… Aunque a veces me hace sentir un poco viejo.
HÉCTOR.- Sería incapaz de querer que sienta eso, padre.
EDITH.- (IMPRUDENTE) Papá, dile a la muchacha que pase. ¿No pensarás dejarla sentada sola allá afuera?
CRISTINO.- (HACIÉNDOSE EL DESENTENDIDO) ¿Qué muchacha?
EDELMIRO.- La amiga de Héctor.
CRISTINO.- ¿Es amiga suya? Por eso lo veo tan nervioso últimamente. ¿Me imagino que será buena?
EDITH.- De muy buena familia.
CRISTINO.- Usted cállese, que su hermano tiene boca.
SILENCIO.
HÉCTOR.- ¿Qué quiere que le diga? Yo prefiero que la conozca y que me dé su opinión.
SILENCIO.
EDTIH.- Es la prima de mi esposo.
CRISTINO.- No tiene dinero.
SILENCIO.
HÉCTOR.- Y eso qué importa, padre; yo gano lo suficiente…
CRISTINO.- Eso no es suficiente.

EDITH ENVIA A EDELMIRO A BUSCAR A LA MUCHACHA SIN QUE DON CRISTINO SE DÉ CUENTA.

CRISTINO- Esto es una traición. He pasado toda mi vida trabajando, luchando para tener cierta estabilidad económica… y mis hijos en vez de pensar en el futuro, en sus familias, han escogido a unos buenos para nada. A unos limpios, sin posición, con los que he tenido que cargar para que puedan obtener una posición medianamente respetable… ¿para qué? Han tenido la posibilidad de obtener los mejores partidos de este país, asistieron a los mejores colegios de los que nunca han obtenido nada… sino parejas de segunda.

LLEGA EDELMIRO CON LUISA, PERO DON CRISTINO NO LA NOTA Y CONTINÚA.

CRISTINO.- Seguro que se trata de una niña que está esperando que cargues con su vida y sus miserias… ¿Qué debo hacer? Piénsalo muy bien. No quiero verte por ahí como un mequetrefe… Cargando unos cachorros que van a impedir tu crecimiento.

CRISTINO DESCUBRE QUE LUISA LO ESTÁ ESCUCHANDO.

CRISTINO.- ¿Qué es esto? ¿Por qué me desautorizan así?
LUISA.- La situación parece no favorecerme, Héctor. Así que es mejor que nos marchemos. Ya habrá otra oportunidad para conocer a tu… Don Cristino. Ahora está un poco “excitado” . Buenas. (SE DISPONE A HACER MUTIS)
EDITH Y EDELMIRO.- Buenas.

LUISA LE HACE UN GESTO A HÉCTOR Y ESTE SALE DETRÁS DE ELLA. SILENCIO. DON CRISTINO COMIENZA A REIR COMO UN LOCO.

CRISTINO.- Así que esta es la hembra que ha escogido mi hijo Héctor para que sea su compañera. Ya sabemos quién va a llevar los pantalones en esa casa. Ojala no pase por ahí otro y deje a mi muchacho sin mujer, porque la va a pasar muy mal. Pueden decirle que si llega a casarse con ella sin mi aprobación, no va a obtener un céntimo de mí. Si ella se comparta así es debe ser porque tiene dinero… ¡¡Entonces que gaste…!! ¡¡Que pague por lo que quiere!!

ARTICULACIÓN.

Primera Parte
IV
La Celada.
EL TABLERO DE AJEDREZ SE REAJUSTA Y PASAMOS DE LA OFICINA DE DON CRISTINO A UNA CALLE DE LA CIUDAD. TODOS PARECEN AGOBIADOS POR EL CALOR. EDITH,A PIE, VIENE ASUSTADA PORQUE SE HA DADO CUENTA QUE LA SIGUE UNA MUJER MUY EXTRAÑA CARGADA DE NARANJAS. LA CALLE VA QUEDANDO VACÍA. EDITH TIENE MIEDO. DE PRONTO TOMA VALOR Y SE LE ENFRENTA A LA BUHONERA.

EDITH.- ¿Me está siguiendo?
MANIRA.- (CON DISIMULO) ¿Perdón?
EDITH.- (FIRME) Me está siguiendo
MANIRA.- (FINGE SUSTO) De ninguna manera (LE MUESTRA LA CESTA) Vendo naranjas.
EDITH.- Por supuesto que me está siguiendo. ¿Qué quiere?
MANIRA.- Está equivocada, señor; yo sólo vendo naranjas.
EDITH.- ¡O me dice qué quiere, o comienzo a gritar que me quiere robar para que se la lleven presa!
SILENCIO.
MANIRA.- Me gusta su traje.
EDITH.- Y por eso me seguía…
MANIRA.- (EN FALSA CONFESIÓN) La vi cuando pasó cerca de mi puesto y me pensé que si la seguía y la miraba de cerca, podría copiar el modelo de su vestido, sin que usted lo notara. Es que mi hija mayor pronto cumple quince años y, usted sabe, me gustaría que tuviera un vestido como el suyo. Disculpe mi impertinencia. Soy pobre. Pero quiero presentar a mi hija en sociedad como ella siempre ha soñado. Puede pensar que soy una loca, pero soy madre. Si usted es madre sé que podrá entenderme.

TARAREA UNA CANCIÓN SOBRE EL DOLOR DE LAS MADRES.

EDITH.- La entiendo, aunque no soy madre. Me asusté. Pensé que era una ladrona que me quería robar, qué se yo… No haga más nunca eso. Puede buscarse inconvenientes.
MANIRA.- Le pido nuevamente disculpas. No le quito más tiempo

SE DISPONEA IRSE COMO UNA PERRA REGAÑADA.

EDITH.- Espere.
MANIRA.- ¿Señora?
EDITH.- ¿Cómo se llama?
MANIRA.- Manira
EDITH.- Manira, yo tengo algunos vestidos que no uso y que están en muy buen estado. Si quieres podría darte el que más te guste para tu hija… y hasta podría dártelos todos, al fin de cuenta ya no los uso.
MANIRA.- ¿De verdad haría eso?
EDITH.- Están un poco pasados de moda, pero yo creo que a tu hija no le importe eso.
MANIRA.- Eso no importa, señora. Aceptaría cualquier cosa que hiciera feliz a mi hija…
EDITH.- ¿Qué haces Manira? Digo, a parte de vender naranjas…
MANIRA.- ¿Yo?
EDITH.- Imagino que eso no te da lo suficiente para comer.
MANIRA.- Lo intento. Yo plancho algunos días; a veces lavo ropa, aunque a mi hija no le gusta... Hasta puedo limpiar casas si la cosa está muy mala. La situación no está muy buena en mi hogar desde que mi marido nos dejó solas… Yo puedo hacer algo para usted, si usted lo desea… en pago de los vestidos… para que no piense que soy una limosnera.
EDITH.- (NEGÁNDOSE) Gracias; en mi casa hay servidumbre.
MANIRA.- Bueno, usted dirá cómo quiere que le pague. Me da mucha vergüenza, pero si quiere le regalo estas naranjas, tenga… Son Califronias. Un vecino las trae de Valencia.
EDITH.- No puedo aceptarlas.
MANIRA.- Vamos. Tómelas. Si usted me da esos vestidos para que mi hija luzca bella en sus quince años, yo tengo que hacer algo para usted; darle algo a cambio de esa alegría
EDITH.- Me conformo con que te sientas bien.
MANIRA.- ¿Cuándo entonces?
EDITH.- ¿Dónde vives? Para enviarte los…
MANIRA.- No, no señora, yo prefiero ir a su casa, si no le molesta. Es mejor. El lugar donde yo vivo no es muy seguro y a mí no me molestaría ir personalmente.
EDITH.- Tendría que ser… el jueves en la tarde… como a las tres.
MANIRA.- El jueves a las tres. ¿Dónde?

EDITH BUSCA UNA TARJETA Y SE LA DA A MANIRA.

EDITH.- Sin falta.

MANIRA TOMA LA TARJETA.

MANIRA.- Allí estaré.
EDITH.- Esa es la dirección. No hay pérdida.
MANIRA.- Y… ¿por quién pregunto?
EDITH.- Por mí.
MANIRA.- Sí, pero cómo se llama. Yo le dije mi nombre, pero usted no me dijo el suyo.
EDITH.- Pregunta por la señora Edith…
MANIRA.- ¿No quiere en verdad las naranjas?
EDITH.- Una.
MANIRA.- Tenga.
EDITH.- Hasta el jueves.
MANIRA.- Hasta el jueves, señora Edith. Allí estaré como un clavel… Y que Dios se lo pague.

EDITH HACE MUTIS. MANIRA SE SONRÍE.

MANIRA.- Hasta el jueves, señora Edith Berroeta de Pereira, esposa de Jacinto Pereira. Pobre Luisa.


ARTICULACION.












Primera Parte
V
La Visita de Luisa.
EL TABLERO SE REORGANIZA Y AHORA ES LA SALA DE LA CASA DE DON CRISTINO. LUISA, PORTADORA DE UNA BOLSA DE PAPEL Y ACOMPAÑADA DE JACINTO QUE LA DEJA EN LA PUERTA, HA ENTRADO SIN DIFICULTAD, HASTA QUE EDELMIRO QUE LA OBSERVA CAUTELOSAMENTE UN RATO LE HABLA.

EDELMIRO.- ¿En qué podemos servirla?
LUISA.- Deseo hablar con Don Cristino.
EDELMIRO.- Está durmiendo y no le gusta que lo molesten.
LUISA.- puedo regresar más tarde.
EDELMIRO.- Estoy seguro que él preferiría que no lo molestara ni ahora ni después.
LUISA.- Disculpe pero mi intención no es molestar.
EDELMIRO.- ¿Qué hace aquí entonces? Porque estuve presente y doy fe que no congeniaron.
LUISA.- Hágame la caridad y dígale que quiero hablarle.
EDELMIRO.- ¿En nombre suyo o de alguna institución…? Le parecerá ridículo, pero siempre que le digo que hay alguien que quiere verlo me hace la misma pregunta… y si no sé qué responder se pone furioso.
LUISA.- (SONREIDA) Puedes decirle que en nombre de la institución que soy yo…
EDELMIRO.- no sé si va a salir. Si es así creo que va a ser difícil que la atienda.
LUISA.- Dígale que yo puedo acompañarlo hasta el lugar que vaya… Es urgente.
EDELMIRO.- Veré qué puedo hacer…
LUISA.- Dígale que es sobre una inversión de capital que deso hacer y que me gustaría que me asesorara.
EDELMIRO.- ¿Una inversión?
LUISA.- Una inversión.
EDELMIRO.- Don Cristino cobra por asesorar a la gente.
LUISA.- Yo puedo pagarle.
EDELMIRO.- El cobra muy caro.
LUISA.- Ese término no existe para mí. ¿Puede avisarle? Quisiera hablar… con él.
EDELMIRO.- Don Cristino es muy extraño. Es posible que no quiera hablar con usted.
LUISA.- Inténtelo. Es muy importante para mí. Tiene que ver con el negocio que su hijo Héctor piensa hacer para agrandar el negocio. Si funciona, es posible que forme parte de esta familia más pronto de lo que imagina.
EDELMIRO.- Usted es de esta familia desde que comenzó a salir con él ¿Se piensa casar con él?
LUISA.- Si él no cambia de opinión.
EDELMIRO.- Pienso que la que puede cambiar de opinión es otra persona.
LUISA.- ¿Eso por qué?
EDELMIRO.- Es una cosa que tiene que ver con algo que no dice pero que yo siento.
LUISA.- (DIVERTIDA) ¿Con algo que yo no digo pero que tú sientes? ¿Dónde?
EDELMIRO.- Eso no puedo decírselo…
LUISA.- ¿por qué?
EDELMIRO.- Por una parte, no sería cortés y yo soy un caballero; por la otra Don Cristino dice que la única manera que puedo aprender qué quieren los demás es guardar mucho silencio, observar muy bien… Hacer las cosas como las personas quieren que se hagan y esperar… y en cualquier momento puedes descubrir cómo hacer para que ellos hagan lo que yo uno quiere. No es muy complicado, pero a mí me parece difícil
LUISA.- (CON SORNA) Te juro que puede asustarme.
EDELMIRO.- Esa no fue la intención.
LUISA.- ¿Y cuál fue entonces?
EDELMIRO.- Conocerla.
LUISA.- ¿Y cómo quiere conocerme?
EDELMIRO.- No lo sé todavía... Pero tengo una pequeña intuición… ¿Le llamo a Don Cristino?
LUISA.- Me encanta la gente astuta; me sorprende.
EDELMIRO.- ¿eso lo dice para poder manejarme o por simpatía?
LUISA.- Por las dos cosas…
EDELMIRO.- Le llamo a Don Cristino.



ARTICULACIÓN.



















Primera Parte.
VI
Reunión Clandestina.
JACINTO PEREIRA Y OTROS POLÍTICOS IMPORTANTES PLANIFICAN SUS ACTIVIDADES MILITARES. CASI TODOS HOMBRES DE LA MILICIA. SÓLO TRES EXPONEN.EDELMIRO, JACINTO Y HÉCTOR CON UN PASAMONTAÑAS PARA QUE NO LE RECONOZCAN.

JACINTO.- Se duda que tenga relevancia.
EDELMIRO.- Es un sueño, compañeros. Nuestro jefe de Estado no es un tonto. Sabe muy bien dónde afincar y dónde hay que aflojar.
HÉCTOR.- Existe relevancia. Además, muchos están dispuestos a enfrentar a los desestabilizadores que operan desde los consorcios mercantiles. Si no se detienen, la historia de la Mafia va a continuar en este país
EDELMIRO.- Pero han tenido la publicidad necesaria. Es parte del juego. Eso podría interesar a la opinión pública.
HÉCTOR.- En estos momentos la gerontocracia no va a aflojar nada. Si fracasamos no van a salir del sistema y ya encontrarán la manera de volverse a colar… Para cubrirse las espalda están hablando de algo que llaman Neoliberalismo… Si se manejara un buen Capital podríamos mover los hilos necesarios para bajarlos de las nubes. Pero lamentablemente no tenemos ni un céntimo.
JACINTO.- Si me acompañan en la empresa que les he ofrecido, el dinero puede llegar a nuestras manos más pronto de lo que nosotros mismos podemos imaginar. Si no, tendremos que rogar bastante para que algo ocurra y alguien pueda asumir la responsabilidad del país, sin regalárselo a terceros…
EDELMIRO.- ¿Qué podemos hacer?
HÉCTOR.- ¿Qué les parece tocar al dictador?
JACINTO.- No; ese no es el procedimiento más conveniente.
HÉCTOR.- Es el único que sabe cómo se maneja este negocio.
EDELMIRO.- Sería un error caer en el mismo hueco.
HÉCTOR.- No podemos seguir ocultando las verdades, aunque nos perjudiquen: Nos lo van a cobrar igualito, como nosotros queremos cobrarlo ahora.
EDELMIRO.- Usted es bien tonto si piensa que vamos a quedarnos peleando con los grandes solamente por venganza. Déjele eso a la aldea. Usted y yo dejamos de ser aldea hace rato… Si seguimos con esa mentalidad, perdiendo el tiempo en pequeñas batallitas que no importan, que no existen, porque casi nadie sabe que nosotros existimos, no vamos a llegar a ningún lugar. Nosotros no le cobramos nada a nadie, solo tomamos lo que nos pertenece: el país.
JACINTO.- Entonces acompáñenme; Si me prometen que me van a ayudar a tomar la fortuna del padre de mi esposa, les explico cómo vamos a hacer en Carúpano.

JACINTO SALE. HÉCTOR SE QUITA EL PASAMONTAÑA Y MIRA CAPCIOSO A EDELMIRO QUE SIGUE A JACINTO.



ARTICUALCIÓN.












Segunda Parte
I
Una Sirvienta para DonCristino.
CASA DE DON CRISTINO, QUE NOS HABLA ROMPIENDO LA CUARTA PARED.
CRISTINO.- Cada vez esta casa necesitaba más cuidado y no había doméstica que aguantara el trote más de dos días, por lo que debo confesar que me sentía muy feliz. Luisa, mi futura nuera –si decide casarse con mi hijo Héctor-, que comenzó trayéndome los pancitos del muy bobo, decidió asumir, por voluntad propia y muy amablemente, la limpieza de la casa. Cosa que, por otro lado, no me pareció nada desagradable –Aunque al principio fingí lo contrario-Hacía tanto tiempo que no tenía cerca una mujer hermosa. Desde entonces siento cosas que pensé olvidadas en mi interior…. Y hasta en mi ropa interior. Lo siento por mi hijo, pero así soy. Un hombre siempre necesita a una mujer para la pieza. (SE METE LA MANO EN EL BOLSILLO Y SACA UN PEDAZO DE PAN) Este pan que mi hijo me hace se parece a él. Tiene un sabor un poco extraño. Continuemos.

LLEGA EDITH.

EDITH.- (LE BESA LA MANO A SU PADRE CON MUCHO GLAMOUR) Padre.
CRISTINO.- Aún no he conseguido mujer para la limpieza
EDITH.- ¡Qué extraño!
CRISTINO.- Pero Luisa, la prima de tu esposo, ha realizado una excelente labor. Además, es silenciosa, como a mí me gustan las mujeres que limpian.
EDITH.- Pero esa no son labores para la mujer que va a ser mi cuñada –si se llega a casar con mi hermanito-
CRISTINO.- Una mujer de pueblo siempre es una mujer de pueblo, por muy vanguardista que pretenda ser. Son como gallinitas hacendosas; necesitan sentirse en actividad, porque la ociosidad puede enfermarlas
EDITH.- Jacinto dice que ella nunca tuvo necesidad, en su casa, de eso.
CRISTINO.- ¿Qué me importa lo que pueda decir Jacinto?
EDITH.- No te pongas así. Sabes que no me gustas cuando dices impertinencias, porque tú no eres así.
CRISTINO.- ¿Qué sabes tú?
EDITH.- Soy tu hija. Yo también puedo fingir que soy terrible, cuando el caso lo amerita – ya verán más adelante- Aunque prefiero comportarme como una frívola, descocada, inocente, pero en el fondo muy inteligente hija de papá, esposa de quien se convertirá en el político más importante de este Estado y de este país, gracias a mi… un poco de filantropía no le hace mal a nadie.
CRISTINO.- ¿Qué tiene que ver todo eso con que la mujer pase coleto?
EDITH.- A eso voy. Te traje a la mujer perfecta… Es ella, le diej que em acompañara para que la conocieras.
CRISTINO.- ¿De dónde la sacaste?
EDITH.- Me conoces.
CRISTINO.- Por eso mismo te pregunto.
EDITH.- Voy a buscarla para que la conozcas.

SALE EDITH Y LLEGA LUISA CON DELANTAL Y ATUENDO DE AMA DE LLAVE.

LUISA.- El almuerzo estará listo dentro de poco, Cristino. Espero que te guste cómo he dejado tu casa.
CRISTINO.- Lamento comunicarte que la demostración está llegando a su fin. Edith, mi hija, me trajo una mujer para que atienda la casa.
LUISA.- (TRISTE) Ya me estaba habituando a estar cerca de ti y de tus cosas.
CRISTINO.- (CONSOLÁNDOLA) Puedes venir cuando quieras.
LUISA.- Nunca sería igual.
CRISTINO.- Mejor vienes sin Héctor.
LUISA.- Si tú lo dices… Aunque no sé si a tu hijo le gustaría…
CRISTINO.- Él no tiene por qué enterarse de que vienes a verme.
LUISA.- Yo no tengo secretos con tu hijo.
CRISTINO.- Nunca existen los secretos, cuando no existen las cosas malas ni las cosas buenas
LUISA.- Amén. (COMO SI LO FUERA A BESAR) Me gustan los hombres que son capaces de tomar decisiones. Tú tomas decisiones y sabes cómo hacerlo. Ojalá tu hijo aprendiera eso de ti. No me permitiría mirar en otra dirección nunca.

DON CRISTINO SE PONE MUY NERVIOSO Y SE DESMAYA.

LUISA.- (SORPRENDIDA) Cristino, Don Cristino... ¿Qué le pasa? (LE TOMA EL PULSO) Está muerto.
EDITH VIENE ACOMPAÑADA DE MANIRA VESTIDA COMO DOMÉSTICA.
EDITH.- ¿Qué le hiciste a mi papá?


MÚSICA

ARTICULACIÓN.















Segunda Parte
II
Pocillo de Mierda.
JACINTO COPA EN MANO Y LUISA COMPLOTAN CON MUCHA INTIMIDAD.

LUISA.- Y entonces el viejo cayó así… sin más… redondito… Te juro que yo creí que se había muerto.. Pero eso no es todo…. Cuál es mi sorpresa, cuando Edith regresa a al sala y se acerca a ver qué le había pasado a su padre, pues venía acompañada con Manira, vestida de doméstica de telenovela… Yo no sabía si reírme o asustarme… Me quedé desconcertada…
JACINTO.- ¿Pero no se dio cuenta de que te conocía…?
LUISA.- Ella se comportó como si me había visto por primera vez
JACINTO.- Te pido que no te vayas a poner a inventar tonterías. Ya tenemos suficiente peligro con que ella esté en la casa… Ya yo haré lo mío…
LUISA.- Todavía no hagas nada…
JACINTO.- No… todavía no voy a hacer nada. Tengo que hacer desaparecer a una familia entera, para poder sobrevivir y para que el país tome el rumbo que necesita, porque la Razón del estado siempre está por encima de la razón de la familia o cualquier otra cosa… Pero salvo eso… yo no voy a hacer nada… Menos ahora que mi suegro tiene que curarse para que pueda morir de súbito, de repente… tú sabes: para que digan que hizo como los árboles que antes de morir echan su mejor floreada. Ahora, su propio hijo mayor, tu novio, tiene que aumentar la dosis en los panes para que no haya posibilidad der salvación y yo pueda obtener la silla que me corresponde, después de poner a pelear en la ciudad capital a las dos familias más poderosas del Valle. Si eso ocurre como queremos, nos vamos a poder divertir con la plata de nuestro suegrito.
EDITH.- (OFF) ¡¡Esto es un escándalo!! ¿Qué es todo esto? ¡Jacinto! ¡¡Jacinto!! ¿Quién se atreve…? ¡Jacinto, Luisa! ¡No sean descarados! ¡Vamos! ¡Vengan!

JACINTO Y LUISA TRATAN DE SER COTIDIANOS ANTE LA FIERA.

EDITH.- (CON UNA CARTA EN LA MANO) ¡Jacinto! ¿Me puedes explicar de qué se trata esto?
JACINTO.- ¿Qué pasa? ¿Qué va a pensar Luisa de tu comportamiento?
EDITH.- Me tiene sin cuidado lo que piense tu prima.
LUISA.- Vamos a ver, prima Edith, cuéntanos: ¿qué sucede’
EDITH.- Yo venía caminando a mi casa y una mujer me ha parado por el camino y casi me obligó a tomar esta carta. Yo la abrí. En contra de mi voluntad yo la abrí… ¿Y cuál sería mi sorpresa? En la carta me aseguran que tu supuesta prima es tu cómplice de tus infidencias… Que tienes una amante y ella sabe perfectamente cómo se llama. Y yo no me merezco eso. No merezco que me seas infiel. Yo me he portado como la dama que soy contigo… Nunca nadie podrá decir que me he portado como una cualquiera con otros hombres… porque yo soy tu esposa y mis votos de amor los hice para siempre… para siempre… Confiesa: ¿con quién me estás siendo infiel? ¡¡Contesta!! ¡¡¿Con quien?!!
JACINTO.- Te estás comportando como una loca.
EDITH.- ¡Eso es lo que tu quieres: que me vuelva loca… que me vuelva completamente loca! Pero no te voy a dar ese placer Jacinto. (A LUISA) Querida, te agradezco, por el bien de las dos y por la amistad que pudo unirnos en algún momento, que recojas tus pertenecías y regreses a tu casa o a un hotel, o a donde te venga en gana; pero sal de mi casa. Sé que comprenderás que la vergüenza que siento no debe quedar sin castigo ¿verdad? Y el trozo que te toca dice que no te quiero en mi casa más nunca… porque uno no puede despertarse en la mañana, en su casa y pensar que la cómplice de su marido está durmiendo plácidamente en una habitación de tu hogar… Porque quien en la mañana se bebe un pocillo de mierda, no puede esperar más nada que mierda en el resto del día… No quiero explicaciones… ni aunque esté equivocada.
LUISA.- (LLORANDO) Oh, Edith, eres injusta… (SALE CORRIENDO)
JACINTO.- ¿Qué has hecho Edith? ¿No te has detenido a pensar que puede ser una trampa de mis enemigos políticos? ¡Eres una…! (CORRE DETRÁS DE LUISA) ¡Luisa, Prima…! ¡Espera!
EDITH.- Perfecto… Ya me deshice de una mujer sospechosa, que no es de mi familia y se aprovechaba de mi casa…

EDITH VUELVE MUY TRANQUILA A SU LUGAR.

MÚSICA.

ARTICULACIÓN.





















Segunda Parte
III
Ruptura Familiar.
LLEGA EDITH DISCUTIENDO MUY FUERTE CON SU PADRE, SEGUIDOS POR MANIRA.

EDITH.- ¡¡Me parece una desconsideración con mi persona, padre!! ¡¡No me parece justo que yo bote a una persona de mi casa, por las razones que ya conoces… y tú, mi progenitor, la recojas inmediatamente de la calle, como si la mala perversa fuera yo!!
CRISTINO.- Déjate de impertinencias.
EDITH.- ¡Mira quién habla de impertinencias! ¡Estoy cansada de todo esto! ¡De tus malas contestaciones, de tus necedades!
CRISTINO.- ¡¡Edith, respeta a tu padre!!
EDITH.- Prometo que te voy a respetar el día que esa mujer salga definitivamente de nuestras vidas.
CRISTINO.- Va a ser la esposa de tu hermano.
EDITH.- Pero parece que quien la quiere para si es otra persona.
CRISTINO.- (INDIGNADO) ¿Qué insinúas?
EDITH.- Siempre he sabido que menosprecias al sexo femenino; que somos poco aptas para tus gustos profesionales y que de la única manera que aceptas a una mujer a tu lado, es para que limpie la casa, o para que te sirva en la cama.
CRISTINO.- ¡¿Quién dice eso?!
EDITH.- Eres mi padre, no se te olvide. Te he visto muy bien desde que nací; porque soy mujer y he sido, por tu culpa, una desventajada en esta familia.
CRISTINO.- Controla tus palabras.
MANIRA.- Permiso, don Cristino
CRISTINO.- ¡¿Qué?!
MANIRA.- Le solicito su permiso para irme con la señora Edith.
CRISTINO.- ¿Por cuánto tiempo?
EDITH.- Para siempre. Se viene conmigo. No necesitas a nadie para que te limpie. Ya tienes a Luisa, que como es de pueblo es muy hacendosa. Vamos Manira, recoge tus cosas y salgamos de aquí.
CRISTINO.- ¡Bah! ¡Sal de aquí tú también traidora!
EDITH.- Ah... y arregla todos tus papeles; no quisiera que murieras pronto y me quedara fuera de la herencia familiar, porque se lo dejaste todo, por equivocación, a una… “desconocida”.
CRISTINO.- Grosera.
EDITH.- Precavida.
CRISTINO.- ¡Fuera!
EDITH.- Con gusto.
CRISTINO.- Te voy a...
EDITH.- Ni se te ocurra levantarme la mano, porque no voy a respetarte las canas y te mato… Pelele.
CRISTINO.- ¡Fuera!
EDITH.- Hasta nunca Cristino... si no puedes recuperar mi respeto.

EDITH HACE MUTIS CON MANIRA.

CRISTINO.- ¡Edelmiro! ¡Edelmiro! ¿Dónde está mi abogado?
LUISA.- Permiso.
CRISTINO.- Pasa.
LUISA.- ¿Qué sucede?
CRISTINO.- Nada que yo no pueda solucionar.
LUISA.- No quiero incomodarte con tu familia.
CRISTINO.- Luisa, llámame a Edelmiro Grajirena; he decidido arreglar mi testamento, antes de que los malditos me quiten la vida para quedarse con todo por lo que he luchado durante tanto tiempo.

MÚSICA.
ARTICULACIÓN.
Segunda Parte
IV
La Muerte de Don Cristino.
EL TABLERO SE REAJUSTA. LA HABITACIÓN DE DON CRISTINO. EL DOCTOR GRAJIRENA HACE CORRECCIONES AL TESTAMENTO DE DON CRISTINO. SIN QUE LO NOTEN HÉCTOR, OBSERVA LA REUNIÓN.
EDELMIRO.- Listo.
CRISTINO.- ¿A ver? (LEE EL DOCUMENTO)
PARECE QUE ENTRAMOS EN UN ESPACIO PARALELO DONDE LOS PERSONAJES NO SE VEN ENTRE ELLOS.
HÉCTOR.- (SORPRENDIDO /SIN QUE LO ESCUCHEN) Dejó toda su fortuna a mi nombre… siempre y cuándo Luisa sea la administradora y vivamos en esta casa.
EDITH.- (DESDE LA RABIA) Cuidado padre… te quieren matar.
EDELMIRO.- (AL PÚBLICO) Yo creo que exageró. Tengo que hablar con Jacinto. Esta mujer puede quedarse con toda la fortuna.
LUISA.- (AL PÚBLICO) Cristino se ha portado tan bien conmigo, que tengo que agradecérselo. Esta noche paso por su cuarto.
CRISTINO.- (AL PÚBLICO REFIRIÉNDOSE A LUISA) Yo de que me como ese manjar, me lo como, como que me llamo Cristino Berroeta.
JACINTO.- (AL PÚBLICO) La verdad es que está bien buena.
HÉCTOR.- Tengo que realizar ese matrimonio lo más pronto posible. Tengo que adelantarme, antes de que Jacinto invente alguna estrategia y me saque del juego. Aquí le traigo el pancito final a mi padre.
MUSICA. HÉCTOR LE DA EL PAN A SU PADRE.
CRISTINO.- Me voy a comer este pan antes de que comience con el cuento de la multiplicación de los panes.
JACINTO.- Ni imaginan lo que tengo preparado para todos.
EDITH.- No saben de lo que soy capaz cuando me siento amenazada.
MANIRA.- Luisa cree que soy tonta, pero ya verán.
HÉCTOR.- (A SU PADRE) ¿Pan?
CRISTINO TOMA EL PAN. COME UN TROZO. EDELMIRO EFECTUA LA BODA DE CRISTINO Y LUISA. AMBOS FIRMAN.
HÉCTOR (MUY DEPRIMIDO).- Lo sabía. Me dejaron afuera.
LUISA.- ¿Un poco de amor?
JACINTO.- El Estado necesita a alguien que asuma la responsabilidad de algo. ¡¡Y ese soy yo!!
EDITH.- Todo esto es una mierda.

LUISA DEJA CAER SU TRAJE Y QUEDA EN NEGLIGE. PONE UN DISCO DE PASTA Y DOBLA LA CANCIÓN ¿QUÉ TE PEDÍ? DE LA LUPE. A CRISTINO SE LE SALEN LOS OJOS

CRISTINO.- (CON ESTERTORES QUE ANUNCIAN SU MUERTE) Que hermosa eres Luisa… Que hermosa eres…
LUISA.- Soy tu hija…
CRISTINA.- ¿Qué dices?
LUISA.- Soy tu hija con Soraya Brito, mi madre… Incesto… Te casaste con tu propia hija… Y a partir de hoy seré la dueña de toda tu fortuna.
CRISTINO.- Edel… miro. (MUERE)
HÉCTOR.- Todo fue una trampa… yo me iba a casar con ella…

TOMA UN ARMA Y SE APUNTA A LA CIEN PERO EDITH SE LO QUITA

JACINTO.- ¿Y ahora?
LUISA.- Ya lo dije: todo me quedó a mí…
JACINTO.- A nosotros.
LUISA.- Tampis pour toi, mon petit…El dinero es mío… Y no estoy dispuesta a compartirlo con nadie.
JACINTO.- ¿Cómo?
EDITH.- No se vayan sin conocer el desenlace.
HÉCTOR.- ¿Por qué me sacaron?
MANIRA.- Les prometo que se van a sorprender.
JACINTO.- Todo va a ser como yo quiero.
EDELMIRO.- Hay gente inocente y hay gente pendeja… y ya sabe a que grupo pertenecen estos. No les garantizo nada, pero vamos llegando a la mitad de la pieza. Pueden aplaudir. Oscuro.


ARTICULACIÓN.















Tercera Parte
I
Clemencia.
EL TABLERO DE AJEDREZ ESTÁ VACÍO. LLEGA EL ACTOR QUE INTERPRETA A CRISTINO CON MAL ASPECTO. CENITAL SOBRE CRISTINO.

CRISTINO.- Antes de continuar con esta entretenida pieza de teatro, los personajes de la pieza hemos decidido juzgar si es conveniente que para la continuación de esta trama, el personaje de Cristino Berroeta; es decir: yo, perezca de una vez de una vez… sin la más mínima oportunidad de enriquecer el desarrollo de dicho personaje, o si es conveniente que se tomen otros caminos para que la “humanidad” que se encuentra inmersa en esta extraordinaria obra de arte, no se desvanezca ante sus propios ojos… Explico: (ABRE UN MAPA CON LA DESCRIPCIÓN DE LA ESTRUCTURA DE LA PIEZA Y LA PARTICIPACIÓN DE LOS PERSONAJES) Como vemos, estos son los cuadros por los que transitó la existencia de este personaje humilde y angustiado, que sólo puede comportarse como el incipiente actor que me interpreta puede hacerlo… Porque uno ha tenido malas experiencias… Lo que pasa es que uno es un personaje afortunado que ha podido traspasar las puertas del umbral, de la imaginación a la realidad de ficción, para ser interpretado en la realidad empírica… No como otros que han tenido que quedarse revolcándose en la procacidad de su no existencia… Yo soy así… yo quiero que las personas… que el público reflexione; que me tomen en cuenta. Uno tiene que velar por sus derechos… Por favor levanten las manos y apoyen a este personaje moribundo… ¡Clemencia! ¡Clemencia! ¡Pido la clemencia de ustedes, señores espectadores! ¡Intervengan ante este asesino cruel por mí! ¡Soy este humilde personaje a quien él priva de la vida sin razón! (SE APAGA EL CENITAL) ¡¡Nooooooo!!
ARTICULACIÓN.
Tercera Parte
II
El Descubrimiento.
EN LA OSCURIDAD (ANTES DE ENCENDERSE LAS LUCES) ESCUCHAMOS UNA CONVERSACIÓN QUE EVIDENTEMENTE ES ENTRE JACINTO Y LUISA.

LUISA.- ¿Estás solo?
JACINTO.- Si.
LUISA.- ¿Qué vamos a hacer ahora? Edith se quedó con la mitad de todo.
JACINTO.- Y tú con la otra mitad. Necesito ese Capital que tienen entre ustedes dos completo, o nunca voy a llegar a ser el Presidente de la República.
LUISA.- Quiero que mates a tu esposa y te cases conmigo.
JACINTO.- No me conviene matarla. Podemos recluirla en un manicomio y que un tribunal declare su incapacidad para manejar sus bienes.
LUISA.- ¿Y Héctor?
JACINTO.- Digamos que un amigo mío lo vio por una calle y sin querer lo atropelló, dándose luego a la fuga. Desde ese día nadie sabe dónde está.
LUISA.- Te dije que no lo mataras.
JACINTO.- Lo hice por nuestra seguridad.
LUISA.- Saca a la imbécil de Edith de mi camino. No soporto su cara de idiota cerca de mí. Me hace sentir culpable. Hasta me hace sentir asco por ti y tú no puedes dejar que eso ocurra… Quiero verla afuera.
JACINTO.- La vas a tener, mi amor…. Cálmate… ¡Ahí viene! ¡Vete, que no te vea aquí…!
LUISA.- Adiós.

EL ESPACIO SE ILUMINA Y VEMOS A MANIRA QUE APAGA EL APARATO MAGNETOFÓNICO. EDITH LLORA EN SILENCIO. HÉCTOR ESTÁ PARADO JUNTO A ELLA Y LA CONSUELA.

MANIRA.- ¿Se da cuenta, señora? Yo nunca miento. Tener dudas es de humano y aquí tiene la prueba. Su esposo y su supuesta prima Luisa, han decidido quedarse con su herencia, encerrarla en un sanatorio y quién sabe cuántas cosas más son capaces por apoderarse de todo… si ustedes se lo permiten.
HÉCTOR.- Yo no estoy muerto.
MANIRA.- Pero no debe permitir que se enteren
EDITH.- ¿Qué debemos hacer, Manira? ¿Qué?
MANIRA.- Contraatacar; es decir: tenderles una trampa.

GRAN TENSIÓN.

ACORDES.


ARTICULACIÓN.

















Tercera Parte
III
La Metamorfosis de Edith.
JACINTO SE REUNE CON LOS SUBERSIVOS QUE COMPLTAN CONTRA BETANCOURT Y PLANEAN SU PARTICIPACIÓN EN EL CARUPANAZO. HÉCTOR ESTÁ DISFRAZADO PARA QUE JACINTO NO LO RECONOZCA.
EDELMIRO.- ¡¡Carúpano nos espera, compañeros!!
HÉCTOR.- ¿Dónde está el capital que ofreció Jacinto?
JACINTO.- Lo tiene Luisa Brito, como bien sabe Grajirena; la otra mitad la tiene mi esposa.
EDELMIRO.- Le advertimos que la jovencita era de armas tomar.
HÉCTOR.- Tienes que persuadirla. La razón que posee nuestra organización para manejar esos Capitales es mucho más fuerte que tus debilidades y líos de faldas.
EDELMIRO.- Necesitamos dar ese golpe en Carúpano, antes de que llegue 1963…
HÉCTOR.- Y sin dinero no muchos nos van a dejar actuar como queremos. Ya en la Capital los civiles, muertos de hambre, han comenzado nuevamente a estafar la banca sin que nadie y mucho menos nosotros, se de cuenta.
EDELMIRO.- Nosotros no los vamos a acusar, porque de allí va a salir gran parte del apoyo. Se han otorgado tierras a países poderosos en territorio nacional, para que entiendan las bondades y el buen trato que podrían obtener… Ahora necesitamos más plata… real…para poder asumir el reto histórico como se merece.
HÉCTOR.- Tienes que elegir, Jacinto; yo siendo tú me decidiría por tu mujer… con muchachos… La otra, pobrecita, es una putica barata del Nuevo Circo… y todo el mundo lo sabe. Recuerda que en pueblo pequeño infierno grande.
EDELMIRO.- Eso te serviría mucho más en tus intenciones políticas… No te preocupes tanto por Luisa…. Recuerda que las ratas, las putas y las cucarachas sobreviven casia a cualquier cosa. A ella hay que darle bien duro para quitarle lo que queremos y ella considera suyo.
HÉCTOR.- Tu esposa está enterada de quién es Luisa y de muchas otras cosas.
JACINTO.- ¿Edith?
HÉCTOR.- Lo más recomendable es el arrepentimiento. Que pidas perdón. Es tu esposa y tiene que acompañarte en la campaña de este pueblo Cristiano… las mujeres entienden mucho mejor que nosotros de estas cosas.

LLEGA EDITH CON MANIRA. LOS POLÍTICOS INSTAN A TRAVÉS DE MIRADAS A QUE JACINTO SE ACERQUE A EDITH.

JACINTO.- Mi amor.
EDITH LO DESAIRA Y MANIRA LO CELEBRA. JACINTO SE MOLESTA.
JACINTO.- Manira, puede retirarse.
EDITH.- Manira se queda.
JACINTO (SIN ESCUCHARLA) ¡Haga caso!
EDITH.- A ella le pago yo…
JACINTO.- Este es mi hogar.
EDITH.- Que esta de pie gracias al dinero de mi difunto padre.
JACINTO.- Manira.
EDITH.- Ella se queda conmigo.
JACINTO.- ¿Ya le has enseñado a mi esposa cómo trabajan tus muchachas?
EDITH.- Deja a Manira tranquila.
JACINTO.- ¿Le dijiste cual era tu profesión?
MANIRA.- Señora, es mejor que me retire. El señor parece tentado a insultarme delante de sus amigos.
EDITH.- ¡Te quedas te digo! Aquí se respetan mis decisiones.
JACINTO.- Has enseñado muy bien a mi esposa.
EDITH.- Dile a tu supuesta prima que voy a comenzar un litigio por el dinero de mi padre, después de que Grajirena me divorcie de ti…

JACINTO MIRA COMO UNA FIERA A GRAJIRENA.

EDELMIRO.- De eso te quería hablar…
EDITH.- Y yo que creí que ser una mujer decente era ser una estúpida.
JACINTO.- Estás loca.
EDITH.- Ni siquiera me serviste en la cama como yo esperaba. Yo pensaba que podría ser escandaloso hablar de esas cosas… Manira me ha ayudado mucho.
JACINTO.- Manira es una matrona de un burdel del Nuevo Circo
EDITH.- Eso lo sabe todo el mundo…. Alguno de tus compañeros de partido y yo nos hemos divertido mucho hablando de nuestros planes políticos en el negocio de Manira.
HÉCTOR.- Hermano yo creía que usted sabía…
EDITH.- Le gusto a tus amigos… ¿Verdad Edelmiro? Y como a ti te gustan las mujeres un poco más… vulgares…, me aprendí unas lecciones –Se dan cuenta que también me puedo portar como una bicha- Manira tráele la copia de la grabación a Jacinto (A JACINTO) Siempre has tenido muy buen suerte, pero conmigo la echaste por la borda, capitán. Acabaste con mi familia, ahora me toca a mí… tengo otras copias. Manira quiero tomar un baño. (SALE)

ARTICUALCIÓN.











Tercera Parte
III
La Trampa.
EL TABLERO SE ARREGLA COMO LA CASA DE CRISTINO AHORA DE LUISA. LLEGA JACINTO Y LUISA LO ATIENDE DE MALA GANA. HÉCTOR SE HA FILTRADO SIN QUE NADIE LO DESCUBRA.

LUISA.- ¿Qué quiere aquí?
JACINTO.- Edith.
LUISA.- ¿Qué pasa con tu mujer?
JACINTO.- Lo sabe todo.

LUISA BUSCA UN REVOLVER Y SE LO OFRECE A JACINTO. ESTE LO DEJA CAER.

JACINTO.- No; grabó todas nuestras conversaciones. Esta es la copia… Tiene otras en manos de varios abogados.
LUISA.- Tenemos que hacer algo…
HÉCTOR.- (TOMANDO EL ARMA DEL PISO) Morir.
HÉCTOR DISPARA HIRIENDO A JACINTO.
EDELMIRO.- (LLEGA CORRIENDO) No la mates. Es tu hermana… Ella es hija de Don Edelmiro con Soraya Brito, la sirvienta que trabajó en la casa de Jacinto Pereira.
HÉCTOR.- Perdiste.
SE LANZA Y TOMA EL ARMA
LUISA.- Vas a acompañar a Jacinto y a tu padre… y todos bajo mi mano.
LLEGA EDITH CON MANIRA.
EDITH.- Aquí está: Escucharon su confesión. Disparó contra mi esposo cuando no quiso cumplir con sus deseos y ahora intenta hacerlo con mi hermano. Llévensela. ¡¡Es una asesina!!
LUISA.- (DESCONCERTADA) Esto es una trampa.
MANIRA.- Quien mata a cuchilladas no debe esperar morir a escobazos.
LUISA.- ¿Qué dice?
EDITH.- Que quien ríe de último, ríe mejor… Llévensela.
EDELMIRO.- (REVISANDO A JACINTO) No está muerto. Está herido… Jacinto Pereira está vivo.
EDITH.- Manira, llama al hospital y trae algo para curar a mi esposo. Héctor, vete que vamos a preparar tu regreso a la casa y a la panadería. Le diremos a todo el mundo que estuviste de viaje a Timotes. Edelmiro, arregla los papeles para que Héctor y yo seamos los únicos beneficiarios de la fortuna de nuestro padre. Hay que llamar a Fleming para detener lo porque el golpe en Carúpano va a ser un fracaso; el gobierno ya ha mandado tropas y cuerpos de policías comandadas por Carlos Andrés, para aniquilar la revuelta. Es mejor que nos quedemos tranquilitos y resguardemos todas nuestras fuerzas ante lo que viene… Yo voy a esperar la recuperación de mi esposo y a lo mejor viajemos pronto al exterior, quizás a Paris, en un intento de Luna de Miel o separación definitiva ¡Vamos! ¡Que quien ríe primero, siempre cae en la trampa! ¡¡Así… la moraleja de esta historia!!

MÚSICA FINAL.

FIN.

César Eduardo Rojas Márquez.

LA ASUNCIÓN (ISLA DE MARGARITA)
02-09-1996

MALHEUREUSE MISCELANEA (DESVARIO LATINOAMERICANO SOBRE UNA DESGRACIADA)

Malheureuse Miscelánea…
(Desvarío Latinoamericano sobre una Desgraciada)

I.- PESADILLA…………………………………………………………………………………….. 02
II.- MENTIRAS SOBRE UNA MUERTE COMENTADA…………………………….. 07
III.- GUSANOS HAN COMENZADO A INVADIR LA CIUDAD DE MISCENAS 10
IV.- PROVOCACION……………………………………………………………………………….. 17
V.- VENGANZA Y PERSUACIÓN…………………………………………………………….. 26

PERSONAJES: Elenco Original
1. Agamenón. Reinaldo Rivas
2. Casandra. Luly Pérez
3. Clitemnestra Albanellis Mayz
4. Crisótemis Jacqueline González
5. Egisto. Juan Zabala.
6. Electra. Yajaira Salazar.
7. Ifigenia. Kelly Núñez
8. ORESTES. Ricardo Catevilla
9. Apolo metamorfoseado de
mensajero, de sacerdote y de Etrofio. Andrés Betancourt

** ESTRENADA EN LA SALA RAJATABLA EN EL II FESTIVAL DE TEATRO DE CENTRO DE DIRECTORES PARA EL NUEVO TEATRO 1987.
Malheureuse Miscelánea…
(Desvarío Latinoamericano sobre una Desgraciada)
I
Pesadilla

MISCENAS. LAR DE LOS ATRIDAS. CLITEMNESTRA ESTÁ SENTADA ERN UNA COLINA MIENTRAS TEJE EN SILENCIO. SE ESCUCHA UNA MELODÍA QUE PARECE PROVENIR DEL CHOQUE DEL VIENTO CONTRA LAS ROCAS. DE PRONTO SE ENCIENDE UNA HOGUERA UBICADA EN EL LUGAR MÁS ALTO DE LA COLINA. LA MUJER DEJA EL TEJIDO. SE LEVANTA. SE ACERCA A LA HOGUERA. LA MIRA Y LUEGO BUSCA EN EL HORIZONTE. SONRÍA Y DEJA BROTAR UN GEMIDO. CAE EN ESTADO ONIRICO Y NOS DEJA ESCUCHAR UN CHORRITO DE VOZ QUE SE VA CONVIRTIENDO EN ESTREPITOSA CASCADA.
CLITAMNESTRA.- El regalo de Prometeo… Entonces vuelves… 8MIRANDO LA HOGUERA CON MIEDO) Vuelves hoy… ¿Es que ya no habrá más guerra…? Sí. Esperas la última, la decisiva, la del fin. La esperarás mientras vivas… La batalla en la que toda la familia correrá la misma suerte que mi grácil Ifigenia. Y desde el averno escucharemos tu loco reír… ¿Para qué vuelve? (INVOCANDO) ¡Zeus…! ¿Le permitirás vencer nuevamente? ¿O convertido en hombre arrojarás tu rayo en forma de lanza y atravesarás su corazón hasta fulminarlo, sin dejar restos de ese cuerpo, ni de ese espíritu? Ese espíritu que sólo piensa en los triunfos y sólo ama a los acompañantes de esas empresas malditas, donde se juega a la guerra… donde los hombres poderosos descargan las frustraciones miserables de sus almas: la limitación en la que los sumerge el cuerpo… (IRACUNDA) Sí; es a ellos a quien él ama, no a mí… Yo soy la mujer, la esposa, la reina… El orgullo; su virilidad comprobada; su reafirmación cuando se siente flaquear ante alguno; la confidente de su impotencia y sus miedos; de sus gustos….”placeres bajos” y sus disgustos; la matrona vigilante de una estirpe que debe pagar por una comida que nunca probó… La amante que ve entrar al marido en el cuarto de sus hijas, para iniciarlas en contra de la ley suprema… Pero debes callar; debes pensar que todo ha sido un sueño, como una pesadilla… y que es mentira que una de tus hijas ha comenzado a mirarte con recelo, porque desea al hombre que es tu hombre y su padre… Soy la reina. La mujer. La madre. La esclava… Una perra… ¡su perra…! Pero no soy a quien él añora; es a ellos… Por ellos él me escogió… Para ellos ha mantenido el fuego del Dios Lar y el Reino. Para ir de expedición y pasar sus días con sus noches con ellos; para que duerman los hombres libres con los machos; para que las mujeres y las hembras esperen en los lechos vacíos con el fuego encendido… Unas fieles…. Otras menos fieles. Todas juntas a la espera… Yo quería ser tu hetaira… ¿Por qué mataste a mi hija?
UNA LUZ VE DESCUBRIR LOS FANTASMAS DE CLITEMNESTRA.
IFIGENIA.- Aquiles me deseaba, madre.
EGISTO.- Sólo le interesa el poder (LE OFRECE UNA ESPADA) ¿Por qué no te atreves?
IFIGENIA.- Madre, no he muerto como todos piensan… ¡No he muerto…!
CLITEMNESTRA.- Debería se la mujer más dichosa; el Rey regresa triunfante… (SUFRE UNA CRISIS DE RISA QUE FINALIZA EN LLANTO) ¡Soy la mujer más desgraciada sobre la madre Gea… parece que, al yo nacer, los dioses estaban mirando hacia otro lado, Leda… (ENLOQUECIDA) ¡Quiero por fin despertar con furia y dolor! Como despierta el mar de su fingida tranquilidad, cuando, por fin un huracán remueve sus secretos más ocultos; los que durante muchísimos años, meses, horas y segundos tuvo dormida en su alma, en su mente y en toda su piel…
AGAMENÓN.- Tototnis Alegris, es mandato de los dioses sacrificar a la primogénita. Sí no, los vientos adversos no dejarán partir la flota para salvar a Helena y el honor de Menelao y de mi familia.
IFIGENIA.- ¡Es mentira, madre! ¡Me deseaba y no soportaba que yo amara a Aquiles! ¡Pero no he muerto, madre…. No he muerto!
ELECTRA.- (CLAVÁNDOLE AGUJAS A UNA MUÑECA) Buscas excusas para justificar tu traición… ¡Deberías esperar!
SE ESCUCHA EL MOTOR DE UN AVIÓN QUE ATERRIZA.
CRISOTEMIS.- (DESCENDIENDO DESDE LAS ESCALERILLAS DE UN AVIÓN Y DA DECLARACIONES A LA PRENSA) Yo trate de convencerla, pero Eli, la muy testaruda, no reflexionó. Vivíamos en una época muy primitiva y no podíamos apelar por nosotras mismas a los tribunales solicitando justicia. Por eso “mami Cleo” decidió tomarla por si misma, ayudada por “Egis”, que siempre me pareció tan viril… En esa época no teníamos derecho al voto en las asambleas populares y, lo que más lamentaba, después del dolor producido por tanta muerte inusitada, era que una no podía disponer de sus bienes recibidos por herencia… si no hubiera sido por Lisistrata (SACA MUCHAS TARJETAS DE CRÉDITO) ¡Paz y cosita! (SE DESPIDE DE LOS PERIODISTAS) ¡Gracias! (SE ACERCA A ELECTRA QUE CONTINUA CLAVÁNDOLE AGUJAS A LA MUÑECA) ¿Por qué siempre tan amargada?
ELECTRA.- Porque puedo ver lo que tus miopes ojos ni siquiera miran.
CRISOTEMIS.- ¿De qué hablas?
ELECTRA.- (SEÑALANDO A CLITEMNESTRA) De ella.
CRISTOMIS.- ¿Mami Cleo?
CLITEMNESTRA.- Hija, yo…
ELECTRA.- Sí, “tu mami Cleo” con el tío Egisto.
CLITEMNESTRA.- Hija…
ELECTRA.- Él se aprovechó para ofrecerle sus servicios a la solitaria Reina que dicen nuestra madre. Este, empleando sus dotes, comenzó a leerle las señales del oráculo, adivinarle el futuro, hacerle el horóscopo, hablarle de su pasado; adivinarle las ideas, adivinarle la sensibilidad… hasta que le adivinço la urgencia my se aprovechó.
CLITEMNESTRA.- Esa mujer sólo quiere que me gane el odio de la historia; no la oigas hija.
CRISOTEMIS.- (A ELECTRA) ¿Y tú qué hiciste?
ELECTRA.- Alejé a nuestro pequeño hermano del palacio, hasta que esté seguro nuestro hogar.
CRISOTEMIS.- ¿Y dónde estaba yo cuando todo eso ocurrió?
Electra.- En los campos de Mar y Juana como siempre; por eso nunca apareces en la historia…
CRISOTEMIS.- (A SU MADRE) ¿Por qué no hablaste aclaro desde el principio, mami? ¡Me siento muy feliz de que estés utilizando aquello! ¡Ay, debo conseguir el barniz de uñas para que vayamos a celebrar! ¡Qué alegría!
CRISOTEMIS HACE MUTIS. ELECTRA SE ENFURECE. EGISTO LLEGA VESTIDO DE GUERRILLERO.
EGISTO.- Debes despertar, amada mía… Está por llegar el hombre.
CLITEMNESTRA.- Ya lo sé (REGRESA AL TEJIDO)
EGISTO.- Han vencido. Los dioses han sido benignos con los guerreros. Debemos separarnos.
CLITEMNESTRA.- La hoguera y los sueños me han hablado… Egisto, la locura no tiene esperanza?
EGISTO.- (DÁNDOLE LA ESPADA LASER) No; la locura no tiene esperanza
CLITEMNESTRA.- Entonces estoy loca…
APARECE APOLO METAMORFOSEADO DE MENSAJERO CON UN LETRERITO QUE DICE “NO SOY UN MENSAJERO, SOY APOLO PERO ELLOS NO LO SABEN”.
APOLO.- Señora, debe prepararse, ha llegado el Amo.
SE ESCUCHA UN GRAN ESCÁNDALO DE PUEBLO. UNA LUZ DESCUBRE A AGAMENÓN VESTIDO COMO UN COSMONAUTA PARADO EN UN PEDESTAL.
AGAMENÓN.- (EN DISCURSO AL PUEBLO) Heme icí, por compartir lo triunfis con el populo. Lotro mundis batido y destruido. Ha pagado su osadía. Los dioses han estado con nostros… y cacavé queste troconis putis conquitpote date cocote cote, triunfis con el brutis fortis que allí teneames, te mete y saca del huelapié. Corliso detengue, pelvote con lote, tiramos detengue pote sorteris. Lisus comisus, cote cocote, tiramos pa bombas solo matatroi… iparlamos tutis no mas que en cutis, micrófonos moda lapingades; pero hemos triunfatis no can delaestepa y me siento bizarro de la valta de bonte pangala, acá dancéiportan derrapé, asíq eu bonchemos tutis en el santuario putis del dionisius singué. Alabemos a los dioses (DESAPARECE)
CLITEMNESTRA.- (DESESPERADA A SUS FANTASMAS) ¿Díganme qué debo hacer?
TODOS.- ¡¡Córtale el pipí…!!
CLITEMNESTRA ACTIVA LA ESPADA Y ELECTRA SE DESMEYADA.
Electra.- ¡¡No!!

ARTICULACIÓN.













Malheureuse Miscelánea…
(Desvarío Latinoamericano sobre una Desgraciada)
II
Mentiras sobre una Muerte Anunciada
ESTAMOS EN LA HABITACIÓN DE AGAMENÓN. CASANDRA ESCRÍBE EN SU LAPTOP. AGAMENÓN SE VA DESPOJANDO DEL TRAJE DE COSMONAUTA Y QUEDA EN UNA CÓMODA TÚNICA. ELECTRA SE PONE NERVIOSA. CASANDRA ESTÁ INCÓMODA POR LA SITUACIÓN Y ESCUCHAMOS SUS PENSAMIENTOS MIENTRAS ESCRIBE.
CASANDRA.- (OFF) Troya, ya no volveré a ver tus tierras, bañadas de rojo por esa libido urgida y por ese falo caprichoso hijo de mi padre. Está escrito que después de un baño de sangre yo también pereceré, porque entré en el hogar del atrida conociendo mi suerte… Pero los trabajos estaban muy difíciles en Troya y tuve que conformarme con ser la Secretaria Privada de Agamenón… ¡¡Como la Matos con Lusinchi!!
ELECTRA TERMINA DE CONVERSAR CON AGAMENÓN
LECTRA.- Oh, padre… No hubiera querido ser yo la portadora de tales noticias
AGAMENON.- Siloncius, no te siontas culpábile. Maintenantis Lapsus lingüis (LE TOMA LA MANO A ELECTRA Y SE ACARICIA EL SEXO) No sufras piu filla aimé, o muan io sais que tu e Fidela.
ELECTRA SALE PERTURBADA. AGAMENON COMENTA CON CASANDRA.
AGAMENÓN.- La totonis Alegris avata avec Egisto…
CASANDRA.- Te lo advertí. Te dije que sólo encontraríamos desgracia y miseria.
Agamenon.- Me maintenantis io e returnato.
CASANDRA.- ¡Yo hablo de muerte!
AGAMENÓN.- Sella ta gol Casandra, no parles propunis estúpidas.
AGAMENÓN SALE AL BALCÓN Y SALUDA NUEVAMENTE A SU PUEBLO. SE ESCUCHAN LOS VIVAS. CASANDRA ESTÁ DESCONSOLADA.
CASANDRA.- Bien lo dijo: “Profetizarás sin que nadie crea lo que dices”
APARECE CLITEMNESTRA CON UNA BANDEJA CON TRES COPAS. MIRA A CASANDRA Y SONRÍE. AGAMENÓN LA PERCIBE Y REGRESA JUNTO A CASANDRA.
CLITEMNESTRA.- Agamenón, tu Reina ha venido a darte la bienvenida.
CON UN HÁBIL MOVIMIENTO SE DESPOJA DE SU CAPA Y QUEDA EN UN PEQUEÑO PEPLO.
AGAMENÓN.- Bizarra tu actitud, Clitemnestra. Abe ponsé irte a buscar pola celebración.
AGAMENÓN TOMA DOS COPAS. UNA PARA ÉL Y LA OTRA PARA CASANDRA. CLITEMNESTRA TOMA LA ÚLTIMA CON CIERTO PLACER.
CLITEMNESTRA.- Brindemos por tus diez años de ausencia, mi señor.
AGAMENÓN SE ACERCA A CLITEMNESTRA Y LE CAMBIA LA COPA. CLITEMNESTRA PARECE ATURDIDA POR LA DECISIÓN DEL ATRIDA.
AGAMENÓN.- Alor, celebremus par tu, amaditis esposis.
CLITEMNESTRA.- Desconfías de mí, señor… ¡A la salud de nuestro nuevo encuentro! ¡Laraga vida al Rey!
CLITEMNESTRA BEBE INDIGNADA. TODOS BEBEN. CLITEMNESTRA PARECE SENTIRSE MAL POR EL EFECTO DEL BREBAJE. CASANDRA CAE AL PISO MUERTA. AGAMENÓN CREE HABER VENCIDO, PERO PRONTO SE DA CUENTA QUE QUIEN FUE ENVENENADO FUE ÉL. LUCES. COLORES. MONSTRUOS LO RODEAN. CLITEMNESTRA ARROJA AFUERA LA COPA.
AGAMENÓN.- ¡Maldita… !
CLITAMNESTRA.- Sabías que no era la imbécil que abandonaste hace diez años… No fue difícil tomar la decisión. Sólo tuve que recordar a mis primeros niños, a mi amado Tántalo; a Ifigenia… muertos bajo tu furia asesina… Ate ha utilizado estas manos para vengar tantas muertes injustificadas… Fueron tantos años sin poder hablar… Tu hablabas y yo escuchaba… Queriendo gritar escuchaba… Quiero tu muerte para poder matar tu aroma, tu imagen, tu recuerdo, pero no sé si al hacerlo será suficiente.
APARECE EGISTO CON LA ESPADA LASER Y SE LA OFRECE A CLITEMNESTRA PERO NO LA TOMA
EGISTO.- Mátalo de una vez.
EGISTO SE DIRIGE A DARLE MUERTE ÉL MISMO.
CLITEMNESTRA.- ¡Espera, Egisto! (LE QUITA LA ESPADA) Cuánto ansié este momento…. Día tras día esperé la señal de la hoguera, pidiéndole a Zeus que no regresara. Diez años de angustiosa espera; sólo le pido a los dioses y a mis descendientes, que comprendan mis motivos… ¡Ahora… es mi turno!
PUNTA LA ESPADA EN EL CUERPO DE AGAMENÓN.

ARTICULACIÓN.







Malheureuse Miscelánea…
(Desvarío Latinoamericano sobre una Desgraciada)
III
Gusanos Han Comenzado A Invadir La Ciudad De Micenas
NOS ENCONTRAMOS EN EL ORÁCULO DE APOLO. UN ESPACIO VACÍO CON UNA ESTATUA DEL DIOS. A UN LADO PERCIBIMOS UN PEQUEÑO BOJOTE DE TELA ENRROLLADA. DEL OTRO A ELECTRA ORANDO DESESPERADAMENTE.
ELECTRA.- ¡Apolo! Escucha las súplicas de una desgraciada que ya no tiene vida y no puedo morir hasta ver pagar la infamia que transiten en nuestro lar paterno. Mi muerte no sería muerte, sino continuación de un suplicio, continuación de este suplicio que me ha tocado padecer en vida… De no desear la venganza, sacrificaría mi cuerpo en tu honor, para que en recompensa me ofrecieras el castigo de esa que sólo puede ser llamada hembra como cualquier animal de cualquier especie… ¡Oh, Apolo! Hijo de Leto, diosa madre perseguida, escúchame: hace algún timpo mi padre partió para defender nuestro honor y poder manchado.
CLITERMNESTRA.- Hace diez años un hombre que decía amarme se marchó a una batalla…
ELECTRA.-…Y su mujer se entregó a un adivino que sabía tentar sus debilidades.
CLITERMNESTRA.-… Y un adivino trato con sensibilidad y delicadeza a la mujer, la hizo sentirse ser humano y ésta se le entregó.
ELECTRA.- Maldice a la orgiasta que se atravesó en el camino del hombre triunfante…
CLITERMNESTRA.- Maldice al destino que interceptó el camino del falso amante con el mío, cuando el adivino me entregó la espada asesina.
AMBAS.- Maldice a esa mujer que quiere amargar y destrozar mi existencia.
LA IMAGEN DE CLITEMNESTRA DESAPARECE.
ELECTRA.- ¡Ayúdame, Señor de la Luz a hacer justicia! ¡Dame fuerzas para planear la venganza! ¡Febo, escucha esta infiel…! Cumpliré tus deseos más bajos si me ayudas a destruir a la maldita.
APOLO.- Son escuchados tus lamentos y tus súplicas en el Olimpo.
ELECTRA.- ¡Sacerdote!
APOLO.- ¿Por qué me pides la destrucción del pilar de tu vida?
ELECTRA.- Apolo conoce la razón de mi odio.
APOLO.- (FASTIDIADO) Los dioses todo pueden, todo saben.
ELECTRA.- Un oráculo me ha hablado. Me ha dicho que pronto llegará el vengador del padre asesinado; pero me ha dicho que necesita conducido hasta aquí., pues no conoce le camino que debe tomar. He venido a buscar ayuda del amo del carro del Sol.
APOLO.- Si él lo cree justo, así se hará ¿Cuántos años tiene el vengador?
ELECTRA.- Dieciocho años.
APOLO.- (INTERESADO COMIENZA A LLENAR UN FORMULARIO) ¿Hijo del muerto?
ELECTRA.- Y de la viva también.
APOLO.- ¿Tan fuerte como el padre?
ELECTRA.- Combinación de la virilidad patena y el gigantesco útero de la infausta.
APOLO.- (TURBADO) ¿Cuántos años es que dices que tiene el joven?
ELECTRA.- Dieciocho, te he dicho.
APOLO.- ¿También me has dicho que es hijo del Rey traicionado?
ELECTRA.- Te lo he dicho.
APOLO.- Apolo fue gran amigo de tu padre vivo. Juntos pasaron grandes aventuras… muchas noches de palabra y sin ellas muchas otras… Está segura que el deseo de sus hijos llegará a los oídos del Dios que más ha lamentado la muerte de este humano.
ELECTRA.- La musa Clío me lo ha dicho, por eso he venido a implorar…
APOLO.- ¿Has traído el mechón de pelo, para la demostración genética de que eres su hija?
ELECTRA.- Lo he traído (SE LO DA)
APOLO.- ¿Sabes de quién es hija la mujer?
ELECTRA.- Lo sé… es mi abuelo…
APOLO.- ¿Y sabes que cualquiera que intente quitarle la vida, correrá la peor suerte que pueda desearse a humano alguno?
ELECTRA.- También lo sé. Po eso espero… por eso imploro para que venga a estas tierras infectadas, al que se ha elegido para que lleve a cabo la ejecución de la pareja putrefacta por la ambición.
APOLO.- (REVISANDO EL LIBRO) El joven efebo de virilidad envidiable; de delicadas carnes; de cejas bellas, gruesas, llamativas; de suaves cabellos castaños, con dos mechones muy claros, semejando mágicos cuernos de sileno; de mirada agresiva, tímida e invitante; de esbelto cuerpo; ; de gruesos, carnosos, expresivos y envolventes labios; macho; efebo… macho, macho, macho… Agamenón… Así fue Agamenón.
ELECTRA.- Así será, ORESTES… así es.
APOLO.- ¡Qué así sea! Voy a dirigirme al amigo de las musas, para llevarle el mensaje de la hija del libidinoso que le hizo pasar las más ardientes noches, en ese lugar de Troya que sólo ellos conoces. Debo, al mismo tiempo, prevenir de la existencia de la extensión de este ser humano, en un bello efebo de nombre… ¿?
ELECTRA.- ORESTES
APOLO.- ORESTES… Queda tranquila; el crimen será castigado (MUTIS)
ELECTRA SE ASUSTA AL DARSE CUENTA QUE EL BOJOTE DE TELA SE MUEVE. SE TRATA DE SU HERMANA CRISOTEMIS Y SE ENOJA.
ELECTRA.- ¡Crisótemis!
CRISOTEMIS.- ¡Electra!
ELECTRA.- ¡Crisótemis!
CRISOTEMIS.- (FASTIDIDADA) ¡Electra!
ELECTRAS.- ¿Tú aquí?
CRISOTEMIS.- Aquí.
ELECTRA.- ¿Qué haces aquí?
CRISOTEMIS.- ¿No pensarás que me entregaba a los brazos de Morfeo…?
ELECTRA.- ¿Qué haces aquí, te he preguntado?
CRISÓTEMIS.- (EVADE) Continuaba buscando el barniz de uñas..
ELECTRA.- ¡Crisótemis!
CRISOTEMIS.- En princiio, querida: ¿Qué es esto?
ELECTRA.- Un santuario.
CRISÓTEMIS.- ¡Exacto! Un santuario, no eres tan brutica… Y… ¿qué se hace en un santuario?
ELECTRA.- Se derraman libaciones, se consulta a los dioses; se ora.
CRISOTEMIS.- Sobre todo se ora… eso hacía yo, querida… Me masturbaba el intelecto con una oración, mientras soñaba con el hijo del sacerdote.
ELECTRA.- Me extraña tu actitud, tengo entendido que eres atea. ¿Es que acaso quieres casarte con el hijo del sacerdote hermano de la Pitia?
CRISÓTEMIS.- ¡Electra, no seas prosaica! Apolito no le va a parar a mis peticiones si comienzas a decir tonterías, como siempre.
ELECTRA.- ¿Peticiones? ¿Qué peticiones?
CRISOTEMIS.- Para serte sincera conmigo, no pedía para mí; pedía para “mami Cleo”. Ella me mandó. La pobre ha tenido unas pesadillas terribles donde papi Agamenoncito clavaba su cetro, que ahora es de Egis, en el centro del palacio ¿Llenando de asquerosos gusanos verdes toda Micenas
ELECTRA.- ¿Entonces pides por la desgraciada?
CRISOTEMIS.-¡Todo menos gusanos verdes! ¡Qué asco!
ELECTRA.- ¡¿Entonces la ayudas?!
CRISOTEMIS.- ¡No seas balurda, mujer! ¿Yo no me meto en la vida de nadie y que nadie se meta en la mía! ¿Pero te imaginas Micenas llena de desagradables gusanos verdes? De sólo pensar que el culto a Dionisio va a estar infectado de esos desagradables cosas verdes y blancas y que ni siquiera voy a volver a salir con el hijo del sacerdote de Apolito, me da tanta tristeza, que me provoca i9rme de aquí antes de que la depre me lleve al suicidio… Al culto van tantos tipos buenotes, que una comienza a sentirse como un iceberg ante el sol tropical… y te sientes como una cascada que quiere correr entre los muslos y los músculos d esos machos atletas… Qué importa si casi topdos son locas de atar. Una puede hacerse la desentendida, como hace mami, con Egis… y como siempre están en esas poses tan masculinas una llega a comerse el cuento… Una tiene que deleitarse la mirada, querida; pero si comienzan a invadirnos esos… esos…. Déjame mejor omitir el nombre…. Si comienzan a invadirnos, voy a tener que conformarme con el “tú sabes qué” de Egis que tiene un…
ELECTRA.- ¡Cristótemis!
CRISOTEMIS.- No seas tan moralista, querida. De mí no se podrá decir nunca que he sido una deshonesta, como otras a las que abstenerse les produce esa malsanidad uterina… (VA A HACER MUTIS)
ELECTRA.- (RETENIÉNDOLA) Los gusanos han comenzado a invadirnos desde hace mucho…
CRISOTEMIS.- ¡No me digas eso, Electra…! ¡Tú quieres verme muerta!
ELECTRA.- En los sembrados, los pocos sembrados que pueden hacerse en Micenas, la plaga ya ha penetrado y ha tapiado toda la superficie terrestre, evitando la oxigenación del suelo y tragándose todo el ozono…. Se están acabando los terrenos fértiles. Lo peor es que eso que llevas de adorno evita que veas la maldición… La alfombra verde y blanca que conduce al templo, ¿te has fijado en ella?
CRISOTEMIS.- Sí.
ELECTRA.- No es tal alfombra.
CRISOTEMIS.- ¿No es tal alfombra?
ELECTRA.- ¡No!
CRISOTEMIS.- ¿No es tal alfombra? Pero si acabo de pasar descalza.
ELECTRA.- No es tal alfombra.
CRISOTEMIS.- ¿No es tal alfombra? ¿Pero si es tan suavecita y hasta hace cosquillitas en los pies?
ELECTRA.- ¡No! Son los gusanos de los que han hablado los sueños. Yo misma me he encargado de machacarlos y ponerlos allí, para que los asesinos recuerden (LE ARRANCA EL ADORNO Y LE ENSEÑA LOS GUSANOS) Aquí
tienes la prueba… !
CRISOTEMIS.- (SE DESMAYA) ¡¡Noooo…!!
ELECTRA.- Voy a aprovechar para cortarte un mechó de pelo , para dárselo al sacerdote , para que colabore con la dignidad de la familia.
SACA UNAS TIJERAS Y SE DISPONEA A CORTARLE EL CABELLO A CRISÓTEMIS.

ARTICULACIÓN.



















Malheureuse Miscelánea…
(Desvarío Latinoamericano sobre una Desgraciada)
IV
Provocación.
EN EL BAÑO DEL PALACIO, EGISTO TOMA UN BASÑO CON APOLO, EL CUAL SE HA METAMORFOSEADO EN EL VIEJO ETROFIO. FORMANDO UN TRIÁNGULO DESCUBRIMOS A UN JOVEN EFEBO (ORESTES) QUE SE BAÑA EN SU PONCHERA DE BARRO Y QUE MIRA PROFUNDAMENTE A EGISTO, A QUIEN NOTAMOS PERTURBADO POR LA PRESENCIA DEL JOVEN. ETROFIO (APOLO) DESCUBRE A EGISTO Y SONRÍE. EGISTO , AL VERSE DESCUBIERTO, DA UNA PALMADA E INMEDIATAMENTE APARECE ELECTRA, CON UN CÁNTARO DE AGUA FRESCA PARA LOS BAÑOS. AL VER AL JOVEN LO RECONOCE Y SALE SONRIENDO DEL LUGAR.
APOLO.- (DIVERTIDO) Parece que mi joven efebo tiene perturbado al palacio.
EGISTO.- Hacía mucho tiempo que el palacio no era visitado por jóvenes mancebos, Etrofio. Era de esperarse; las mujeres están tan solas; yo no me doy abasto para satisfacer sus necesidades. He comenzado a envejecer y son otras las cosas que quiero poner en práctica.
APOLO.- Puedes confiar con mi ayuda, si asi lo deseas.
EGISTO.- Bien sabes cómo deseo que me ayudes.
APOLO.- Mis palabras sabrán recibir las palabras del buen anfitrión. Si huésped es mi persona de ti, así serán tus palabras en el hogar de la razón. Traspasa, pues, los portones, que esperando y atento estoy.
EGISTO.- No quiero que más nadie escuche lo que quiero decir.
APOLO.- Haré partir al mancebo.
EGISTO.- ¡No, espera!
EGISTO DA UNA PLAMADA Y APARECE CRISOTEMIS CON EL PELO TRASQUILADO. TRAE TOALLAS BLANCAS EN FORMAS DE TÚNICAS. LAS ENTREGA A LOS HOMBRES Y SE QUEDA CON EMBELESADA CON EL JOVEN. EGISTO DA UNA PALMADA PARA QUE ELLA SALGA Y OBEDECE DE MALA GANA. EGISTO Y APOLO SALEN DEL AGUA Y SE DIRIGEN AL BANCO DONDE SE UNTAN EL BÁLSAMO “EPSILÓN”. EGISTO HACE UN GESTO PARA CONTINUAR. NO LO HACE
APOLO.- Te escucho.
EGISTO.- No sé por dónde empezar.
APOLO.- ¿Problema tan grande te aqueja?
EGISTO.- No te imaginas cuánto sufro.
APOLO.- El sufrimiento produce ataques cardíacos.
EGISTO.- La ansiedad produce impotencia.
APOLO.- ¿Tanto ansías?
EGISTO.- Sí...
APOLO.- ¿Se trata de tu mujer?
EGISTO.- No.
APOLO.- ¿De ninguna otra?
EGISTO.- No. De ninguna otra....
APOLO.- ¿El período Micénico va a cesar?
EGISTO.- Aún faltan doscientos años para que Micenas caiga.
APOLO.- ¿Son los hijos de ella?
EGISTO.- Ellas nada pueden hacer contra mí. Crisótemis se porta bien y no le temo a la otra.
APOLO.- ¿Es tu cuerpo?
EGISTO.- Es mi cuerpo.
APOLO.- Sufres de hemorroides...
EGISTO.- ¡Ojalá fuera eso! Esto que yo tengo es más fuerte que el cáncer, que las hemorroides y que la diarrea. Es peor que un dolor de muelas… si sigo así enloqueceré…
APOLO.- Estás perturbado.
EGISTO.- Más que eso: estoy loco.
APOLO.- Eso ya lo he escuchado en otro lugar.
EGISTO.- (TOMANDO VALOR) Yo amo a mi mujer, Etrofio... al punto que la he hecho deshacerse de Agamenón… Yo le di el arma asesina… Yo la protegí los diez años que Micenas y Argos se vieron afectados por los deslices de su hermana Helena y Menelao vino a pedir ayuda. Yo he sido su protector, su hombre, su macho…
APOLO.- (PARA SI) ¿Un heleno macho? ¡Yo estaba seguro que los griegos vivían en el estado natural del hombre! Todavía no ha nacido Constantino. ¡El mundo helenístico acaba de temblar ante tal declaración!
EGISTO.- Calla y escucha, anciano, que aún no he terminado… Hace mucho tiempo que no voy a los baños públicos.
APOLO.- Yo no dejaría de ir nunca. Estaría atentando contra mí…
EGISTO.- Tu efebo es casi un niño.
APOLO.- Así es...
EGISTO.- ¿Y es bueno?
APOLO.- ¿Bueno...?
EGISTO.- (INSINUANTE) Tú sabes.
APOLO.- Oh, sí; muy bueno.
EGISTO.- ¿Son ahora así los jóvenes que van a los baños?
APOLO.- Así son...
EGISTO.- ¿Se hacen aún baños íntimos?
APOLO.- Cada vez con más fe.
EGISTO.- (MIRA AL JOVEN) ¿Le amas?
APOLO.- He amado a muchos, pero él y su padre han sido mis mejores amantes.
EGISTO.- ¿Su padre ¿Amaste entonces también... a su padre?
APOLO.- Hace mucho. La suerte de aquel fue muy triste. No quiero recordarlo.
EGISTO.- Etrofio... Yo quiero estar con él. (SEÑALA AL MANCEBO)
APOLO.- ¿Estar con él?
EGISTO.- A solas.
APOLO.- Si así lo deseas...
EGISTO.- Así lo deseo; si no mi anillo límbico llegará a distorsionar y llegaré a odiarlo.
APOLO.- (SÁTIRO) ¡Lo pasarás muy bien!
EGISTO.- ¿Así lo crees?
APOLO.- Así lo sé.
EGISTO.- Cuéntame de él.
APOLO.- Satisfaría a la mujer más insatisfecha y al hombre mas insensible
EGISTO.- ¿Me satisfará?
APOLO.- Te satisfará; pero escucha: si no te prestas a sus caprichos no probarás tan suculento plato, porque parte pronto a Esparta y se asimilará a las tropas… y ya no habrá otra vez.
ORESTES COMIMENZA A SALIR DEL BAÑO. SE DIRIGE AL BANCO PARA UNTARSE EL BÁLSAMO. ETROFIO (APOLO) LE PASA LA MANO POR LA CABEZA AL JOVEN Y SONRÍE.
APOLO.- (A ORESTES) No vayas a resistirte a sus peticiones. Ahora me marcho a mis aposentos.
ETROFIO HACE MUTIS.
ORESTES.- ¿Por qué se ha marchado Etrofio?
EGISTO.- Debe arreglarse para ir al altar de Afrodita, a pedir por un amigo.
ORESTES.- (PÍCARO) ¿Tan sólo por eso?
EGISTO.- Tan sólo por eso.
ORESTES.- Hombre extraño, Etrofio.
EGISTO.- Extraño y brillante. Se puede llegar a sentir envidia.
ORESTES.- ¿Envidia tú? ¿El dueño del mundo siente envidia de un pobre anciano?
EGISTO.- Un halcón puede dominar una región; pero puede morir de hambre si no logra la pieza que desea.
ORESTES.- Hay piezas caprichosas que si son satisfechas quizás se entreguen alegremente a las garras del halcón.
APARECE APOLO OBSERVANDO DESDE LO ALTO MIENTRAS DEJA DE SER ETROFIO.
EGISTO.- Es un juego.
ORESTES.- Es.
EGISTO.- Tú la pieza…
ORESTES.- ¿Tú el halcón? (SONRÍE)
EGISTO.- Terminarás en mis garras.
ORESTES.- Debes antes complacer… Tengo una petición…
EGISTO.- ¿Qué deseas?
ORESTES.- Te lo dije a mi llegada… No quisiera repetirlo.
EGISTO.- ¿Qué deseas? Dime…
ORESTES.- Tú lo sabes…
EGISTO.- ¿Qué deseas? ¡Pide!
ORESTES.- Te lo he pedido.
EGISTO.- Te lo ordeno.
ENTRA CLITEMNESTRA Y COMIENZA A MASTURBARSE ANTE UN ESPEJO SIN REPARAR EN ORESTES, NI EN EGISTO.
ORESTES.- En el lecho del Rey…
EGISTO.- La cama.
ORESTES.- Un hombre…
EGISTO.- Macho.
ORESTES.- (DIVERTIDO) Y una mujer…
EGISTO.- Hembra.
ORESTES.- Que combinen sus ardores…
EGISTO.- Sexo.
ORESTES.- Y acepten un invitado con satisfacción…
EGISTO.- Pasión.
ORESTES.- Que la mujer sea la Reina…
EGISTO.- Clitemnestra.
ORESTES.- El hombre, el sucesor de Agamenón.
EGISTO.-Egisto.
ORESTES.- ¿Egisto eres tú?
EGISTO.- ¡Yo...!
ORESTES.- El invitado muy joven. Un andrógino dispuesto a satisfacer las más bajas pasiones del macho y la hembra.
EGISTO.- ¿Es un juego lo que pides?
APARECE ELECTRA CON UNA ARMADURA.
ORESTES.- No lo es.
EGISTO.- Sólo es un sueño.
ORESTES.- Sabes que no. ¿Qué dice el halcón?
EGISTO.- Es…
ORESTES.- No vas a defraudarte. Será como otro juego… de placer…
EGISTO.- Quisiera que sólo estuviéramos tú y yo…
ORESTES.- Soy la presa.
EGISTO.- Sí; debo complacerte.
APARECE IFIGENIA EN ACTITUD OBSERVADORA.
ORESTES.- ¿En la cama?
EGISTO.- En el lecho del Rey.
ORESTES.- ¿Esperarán el macho y la hembra?
EGISTO.- Esperarán el hombre y la mujer.
ORESTES.- Clitemnestra la hembra…
EGISTO.- Egisto el hombre, Clitemnestra la mujer.
ORESTES.- Aceptarán al invitado con deseo.
EGISTO.- Sí.
ORESTES.- ¿Para combinar sus ardores?
EGISTO.- ¡Sí! ¡Sí!
ORESTES.- ¿Esta noche?
EGISTO.- Será una noche de sorpresas parar ella.
ORESTES.- ¿Y para mí?
EGISTO.- Será…
ORESTES.- ¿Será?
EGISTO.- Bien has escuchado…
ORESTES.- ¿Tan intenso para ella como para mí? (TOMA A CLITEMNESTRA)
EGISTO.- Seré. Mi arma es orgullo familiar y sabe obrar como se espera.
ORESTES.- Estaré impaciente.
HACE MUTIS CON CLITEMNESTRA.
ORESTES.- No más impaciente que el que ha estado esperando tantos años para llevar a cabo la misión que hará salir la plaga del palacio.
APOLO.- Amor ardiente. Amor de efebo. Amor sensible. Para el marcado por el tiempo irresistible. Mirada ardiente del niño seductor. Del joven que busca venganza… La noche es larga para el que espera, cortas para el que goza; pero para el que anhela venganza… ¿existe para este la noche?
ELECTRA.- Que no exista más noche para el que traiciona. Que no exista ni una noche más para la fatídica felonía. ¡Que se excite el infatigable! ¡Que lleve a cabo lo escrito y nos libere!... Deja brotar de tu disco oculto en mi noche única. Oculta de horror.
APOLO.- Mancebo deseado; mancebo céfiro; que sienta tu arma dura; tu arma envenenada de semen. Que gocen su muerte.
ELECTRA.- Espada asesina, has recordar a la obstinada. Has sufrir al seguidor. Erradícalos en este ardid bendito que conduce el rector.
CRISÓTEMIS.- Abuelita, abuelita
Eres dos veces mamá.
Eres la abuelita mía
Y la mamá de mi mamá.
Abui Leda, consíguele un novio a esta loca que nos quiere matar.
Abuelita, abuelita…
Eres dos veces mamá
Eres la abuelita mía
Y la mamá de mi mamá (DA GRACIAS)

OSCURO.

ARTICULACIÓN.







Malheureuse Miscelánea…
(Desvarío Latinoamericano sobre una Desgraciada)
V
Venganza y Persuasión.
EL CUARTO REAL. REINA EL CAOS TOTAL. TODOS HABLAN DESESPERADAMENTE SIN ESCUCHAR AL OTRO: ELECTRA, PARA ATORMENTAR A SU MADRE, SE ENCUENTRA SUSPENDIDA DE LAS CADENAS DEL TECHO; EL FANTASMA DE AGAMENÓN LA GOLPEA CON UN LÁTIGO, MIENTRAS DICE EXTRAÑAS PALABRAS. CLITEMNESTRA NO QUIERE VER A SU HIJA. CRISOTEMIS LE SECA EL CABELLO A EGISTO. APOLO, IFIGENIA Y ORESTES OBSERVAN DESDE LA ALTO. TODA LA RECÁMARA ESTÑA PLAGADA DE GUSANOS VERDES Y BLANCOS. CASANDRA ESTÁ JUNTO A AGAMENÓN Y ESCRIBE EN SU LAPTOP CUANTA LOCURA SE LE OCURRE A ÉSTE.
ELECTRA.- Sangrantes costras dolorosas que me atormentan, broten, surjan; nazcan y renazcan en mi piel manchada de horror. Corroan mi cuerpo, insectos reflejantes. Pudran mi espíritu y que el nauseabundo hedor torture la inconciencia de este recinto y la debilidad de los mío… Atormenten sus almas, malfdigan sus existencias por siempre y que la fuerza negativa producido por este corrompido cuerpo, genere la energía negativa para crear los karmas que los castigarán después de la muerte, aún en las siguientes reencarnaciones… Que este rictus sardónico no se borre nunca del estiércol que posee la cautiva pasional en esa caja donde guarda los recuerdos… ¡Qué sea vejada, hasta el borde de cada siglo…! (AGAMENÓN LA GOLPEA MÁS FUERTE) Castígame así, padre; has salir de mis carnes secas de humillación, de mis heridas carcomidas por los gusanos que infectan estas tierras, la sangre que es mía, pero pertenece a la pérfida ingrata, sin nombre para mí.
AGAMENÓN.- (CADA GOLPE A ELECTRA CON UNA FRASE) Filla; satisfacis prontis mi enervamontis mortuorius. Enfola a la Clíptoris alegris. Transformola en Malheureuse Miscelánea. Facela tombre dontro lo profundis dil cual no purris sortir. Destruicela, como destruicirás tutis le totnis cursis con el Egis-palus-brutis; fillus malditus; fillo malditus de Testis. Golpiala como coñaré par siclo se dignité purrita et coquis purris troconis. Filla satisfacis prontis mi enervamontis mortuorius. Enfola la cliptoris alegris. Transformola en malheureuse Miscelánea.
CLITEMNESTRA.- La aurora llegó y mis sábanas, urgentes de un resplandor que me impidiera abrir los párpados hinchados de desvelo, fueron manchadas. Cuando pudieron ver mis ojos, quise cerrarlos para olvidar el ingrato hedor que brotaba de esas imágenes que rodeaban el cuerpo físico… este yo material…portador de la energía maldita por Hera… Mi vida se transformó en un recuerdo, mi futuro en hoy, en ayer… (A ELECTRA) ¿Es que acaso la flor, aunque se deshoje poco a poco, hasta secarse, deja su perfume eterno? Escucha: si nombre este fémino cuerpo no tiene para ti, tu martirio en mi dolor tampoco encontrará, pues el cántaro de las lágrimas está vació… se secó con tus injurias y humillaciones… ya no puedo hacer brotar una sola perla de este seco fondo que por tanto tiempo mares derramó.
CRISOTEMIS.- Egis, tienes el cabello reseco, maltratado, sin brillo natural ¡Qué descuido! Cómo se nota que por tu cabello no ha pasado nunca un buen shampoo… Vamos a decirte cómo debes hacerte la “coiffure” Estudiemos cómo le vamos a dar apariencia a este bodrio ¡Parfait…! Primer paso, querido: tus ojos son tan inmensos y profundos como los de mi gatito; tu boca tan roja como el lápiz “pinta bembis” que me trajo papi… el corte de pelo debe ir de acuerdo con la personalidad… Este corte debe ser gallardo y muy moderno… Y me fijé cómo lo traían los guerreros de mi padre… y me enteré que era la libación de moda en Troya… Mami se derretirá al verte. Segundo paso: Debes lavarte con aceites venusinos, luego un bálsamo de placenta revitalizará tu cabello y brillará de lindo… Lo único que no me gusta de todo esto es que si te queda el cabello hermoso, todas las mujeres del palacio querrán que las peine y mis aposentos se llenarán de brujas despeinadas ¡Qué bochorno!
IFIGENIA COMIENZA A SANGRAR.
EGISTO.- Pleitesía ígnea resuena, exalta esta roca vieja, dura de carnes… Sedúcelos, tráelos como lava y atrápalos para siempre… Esta noche la frivolidad llegará al lecho que comparto y donde el mancebo que deseo para mí inundará del lácteo líquido nuestros cuerpos desnudos… Hazte pronta noche, más al llegar, detente… Llega hoy sin lentejuelas, llega hoy oscura, parta que nadie perturbe nuestro goce, ni interrumpa la secreta entrada de la ardiente lujuria en el palacio… para que escape sin testigos y no tenga miedo de regresar… Cronos, te brindo el goce en sacrificio si atiendes mis deseos: que pronta arribe la noche, más al llegar se detenga oscura, mientras se enardecen de pasión por años… siglos… Que en esta noche los tres cuerpos se fundan con pasión… Pleitesía Ignea, exalta esta roca vieja de duras carnes… Sedúcelos, Hazlos lava y atrápalos para siempre… para mí.
APOLO.- (COMO ETROFIO) ¡Es la hora de dar las buenas noches al Rey!
SILENCIO. SE ESCUCHAUN TIC-TAC Y SE INICIA LAS BUENAS NOCHES DE LA NOVICIA REBELDE MIENTRAS TODOS –MENOS EGISTO Y CLITEMNESTRA- SE VAN A DORMIR Y CUANDO QUEDAN SOLOS ORESTES REGRESA Y DEJA CAER SU TÚNICA, QUEDANDO DESNUDO Y ENTRA EN EL LECHO DE LOS REYES. LA LUZ BAJA Y SE ESCUCHAN UNOS GRITOS. UNA LUZ CEGADOREA MUESTRA A APOLO QUE SE QUITA EL DISFRAZ DEL ANCIANO Y SE CONVIERTE EN UN ANFITRIÓN. LOS OTROS PERSONAJES SE HAN CONVERTIDO EN LAS ERINIAS QUE CASTIGARÁN A ORESTES POR HABER MATADO A LA PAREJA REAL. POR HABER MATADO A SU MADRE.
APOLO.- (A LAS ERINIAS) Bienvenidos a Micenas. Desde el dilatante dolor producido en lo más íntimo de nuestras vísceras, queremos hacer una nueva propuesta. Nos interesa muchísimo si me escuchan. Si les interesa oíganme, después de todo Calígula lo hará con ustedes.
ERINIAS.- ¡¡Noooo!!
LAS ERINIS HABLAN SIN PARAR.
ERINIA AGAMENÓN.- ¡El rockis fortis es lo mío…! ¡Qué arrecho! No comprendientena ¡Qué arrecho!Lo amour e lo rokys brutis ¡Que arrecho! L¡explication de la vie e lo rockys brutis ¡¡Qué arrecho!! Dios e rockys ¡¡Qué arrecho!!
ERINIA IFIGENIA.- Los intelectuales leen a Homero. Por esdo yo leo a Homero ¿Ustedes leen a homero? Homero fue un personaje que explicó…. No; no explicó y mejor así… un loquito capaz de escribir todo eso, capaz de inventar tales incongruencias no debió existir. Por eso yo leo a Homero.
ERINIA CASANDRA.- Ya llegó la solución para Micenas. No; no es el Metris Rodantis; tampoco un nuevo tirano… ¿Lo de la escoba? ¿Esa escoba para limpiar el palacio? Tampoco se trata de eso No, no, no se trata de lingotes preferenciales; se trata del rancho: hagamos del rancho una atracción turística… La deuda es responsabilidad de todos… ¡Qué fácil es ser un buen ciudadano!
ERINIA ELECTRA.- Y yo desconsolada… Todas esas cosas pasando y yo desconsolada , pensando en el extremis, como el judío errante. Veinte años rompiéndome el alama sin faltar un solo día a mi palabra ¿Y tú? Hablándole a esta de Micenas. Micenas es calvarle mil veces la espada y quedarte viendo cómo caen sobre ellos los gusanos verdes…. ¡Tú y tu Olimpo! ¿Dónde se encuentra ese Olimpo; yo no lo veo por ninguna parte.
ERINIA EGISTO.- ¿Acaso el nacimiento de la Post Modernidad va ensamblado con el reconocimiento social de la homosexualidad, en el país…? ¿Cree usted que Reagan tuvo el culo más bueno del mundo, o acaso Obama? ¿Cree usted qaue madurez sexual signifique madurez intelectual? ¿Cuántas veces al día se masturba? ¿Cada vez que puede? Entonces: Felicitaciones.
ERINIA CRISOTEMIS.- ¡Seguramente usted no me reconoce! Yo viajo siempre con mi tarjeta Americain Express, porque ella es reconocida mundialmente y siempre estoy bien representada. Con ella pago la cuenta de la bodega, compro el brillo de los fines de semana… ¡Y cuando no hay papel toilette hasta me limpio el cutis! ¡Úsela y se sentirá satisfecha!
CLITEMNESTRA COMIENZA A ELEVARSE. ORESTES CAE ATOEMNTADO.
ORESTES.- ¡¡Ha muerto Clitemnestra!! ¡¡Ha muerto la Modernidad!!
ERINIAS.- (ESCÉPTICA) ¡Ja!

OSCURO TOTAL.

Fin.

César Eduardo Rojas Márquez.
1987

EL DAVID ROTO

El David Roto…

A Carlos y a Daniel, que me parecieron siempre sueños y competencia… Probablemente mentiras. Al odio que me amarga y me hace creativo…
CR
“Audaces fortuna juvat”
Virgilio (Eneida, X, 284)


PERSONAJES ORIGINALES:
CARLOS………………………………………. Carlos Mayorga.
DANILO……………………………………….. Daniel Álvarez.
CRISIPO………………………………………. Daniela Campos.
MARGARITA.................................................. Indira Páez
ASISTENTE................................................... Corina Pérez.
EL DAVID....................................................... Adrián Bueno.
**Estrenada en el Teatro César Rengifo de Petare y reestrenada en el Ga’80, 1987.


CUADRO ÚNICO.
TIMOTES. LA ÚLTIMA CASA DETRÁS DE LA IGLESIA. LA MÚSICA DE UN PIANO DESESPERADO NOS ATORMENTA. (ES PROBABLEMENTE M. GARCÍA PATIÑO QUE INTERPRETA DESDE LA MUERTE CREYÉNDOSE VIVA) CRISIPO MIRA POR LA VENTANA, DE ESPALDAS AL PÚBLICO. VISTE ROPA DE FIESTA. CARLOS SEBUSCA EN EL REFLEJO DEL AGUA DEL AGUAMANIL. NADA PARECE PERTURBARLO. DANILO ENCIENDE VELONES; LUEGO TOMA UNA PEQUEÑA MALETA Y PARECE DISPUESTO A MARCARSE. VOLTEA, MIRA A CRÍSIPO. LE QUITA EL ABRIGO QUE LE CUBRÍA Y ESPERA UN LAMENTO, UNA QUEJA, UNA REACCIÓN DEL PERSONAJE PERO NADA, ESTE PERMANECE INMUTABLE. CARLOS SALE DEL ESTADO DE ABSTRACCIÓN EM EL QUE SE MANTENÍA, POR EL IRRESPETO DE DANILO. DANILO LO MIRA Y SE DISPONE A MARCHARSE. CARLOS LO RETIENE. DANILO SE ZAFA DE LA MANO DE CARLOS Y SE VOLTEA SONREIDO CON SARCASMO. VOLTEA Y LE OFRECE EL ABRIGO A CARLOS. CARLOS SE LO ARRANCA DE LAS MANOS. SE MIRAN UN MOMENTO Y CARLOS CUBRE NUEVAMENTE A CRISIPO CON EL ABRIGO. DANILO SACA UN PEINE Y SE LO PASA POR LA CABEZA. CARLOS VA INMEDIATAMENTE A LAVARSE LAS MANOSEN EL AGUAMANIL. SE SECA Y MIRA A DANILO.
CARLOS.- No le quites la ropa… hace frío en Timotes.
DANILO.- ¡Cállate!
CARLOS.- Ten paciencia…
DANILO.- ¿Paciencia? ¿De qué ha servido todo esto si van más de cien años de smoking y yo no he tenido el primero… uno que sea mío.
TOMA LA MALETA Y PARECE DISPUESTO A IRSE.
CARLOS.- ¿A dónde crees que vas con esa maleta?
DANILO.- A la calle.
CARLOS.- ¿Otra vez…?
DANILO.- Otra vez… ¿Te molesta?
CARLOS.- ¿Para qué? Es que…
DANILO.- ¿Qué…?
CARLOS.- ¿No sientes que ya está bueno? La gente ya te conoce; sabe que es mentira que acabas de llegar.
DANILO.- No vayas a comenzar.
CARLOS.- Te haces daño.
DANILO.- Es mi vida (PAUSA) Podrían estar esperándome, para ofrecerme un personaje en la Compañía.
CARLOS.- No seas iluso, Danilo. Ya no nos quieren allí; nos exprimieron como naranjas y nos botaron como bagazos. Es sencillo comprenderlo. ¿No lo hicieron con Nicolás? Déjalos allá, en la capital; nosotros continuamos aquí.
DANILO.- ¡Nicolás pudo comprarse un smoking, yo no…! Todos esto me molesta… ¿Para qué me trajiste?
CARLOS.- No te traje… (HACE REFERENCIA A CRISIPO) Nos trajo… Y no podemos irnos.
DANILO.- Me asfixia el olor a pueblo… Huele a tierra, a recuerdos…
CARLOS.- ¿Te remuerde la consciencia?
DANILO.- Sí tengo miedo de ese David Roto
DESCUBRIMOS LA IMAGEN DE UN EFEBO QUE POSA COMO DEL DAVID
CARLOS.- Yo no.
DANILO.- No comencemos a decir mentiras…
CARLOS.- Tengo mis amigos…
DANILO.- ¿Dónde?
CARLOS.- Te gusta hacer daño…
DANILO.- Para algo he vivido…
CARLOS.- Para buscar compañía en hoteluchos de mala muerte.
DANILO.- No quiero hablar de eso.
CARLOS.- Todos nos enteramos dónde te fuiste a acostar con la acomodadora.
DANILO.- No quiero hablar de eso, te dije.
CARLOS.- ¡Yo tampoco…! Sé que por eso me odias.
DANILO.- Sabes que no puedo dejar de “amarte”.
CARLOS.- “Amas” de una manera muy extraña.
DANILO.- Es que ahora soy un hombre.
CARLOS.- Un vulgar hombre.
DANILO.- Se te olvidó lo de corrido.
CARLOS.- Fue adrede, para no alterarme contigo. Podrías quedarte sin donde dormir esta noche.
DANILO.- Si fuera verdad… No me puedes echar… Soy yo el que decide cuándo sale y cuándo entra (TOMA LA MALETA)
CARLOS.- Espera… hay tantas cosas qué hacer…
DANILO.- ¿Con cuáles herramientas?
CARLOS.- Tienen que existir.
DANILO.- Mira, todo está allá… afuera… a kilómetros de aquí… Esto es para dormir… para morirse solamente…
CARLOS.- Ah… a eso es que vas…
DANILO.- ¿A eso qué?
CARLOS.- A buscar a quién engatusar para que te posibilite el pasaje de regreso… o el valor de la urna.
DANILO.- ¿Qué quieres? ¿Qué me ponga profundo?
CARLOS.- Si eso te satisface… Te pones tan ridículo…
DANILO.- No te preocupes… no lo voy a hacer
CARLOS.- Es una lástima.
DANILO.- No lo voy a hacer…
CARLOS.- Es que es tan difícil pensar a veces, ¿verdad?
DANILO.- Te dije que no voy a hacerlo.
CARLOS.- ¿Tú quieres un smoking?
DANILO.- Tú sabes que sí.
CARLOS.- Pero cómo puedes ganártelo, si eres incapaz de ponerte profundo.
DANILO.- No lo voy a ahcer… Yo escucho a Cabrujas diciendo que nosotros vivimos describiéndonos, de por arriba, de superficialidades, de lo externo… y que somos tan dramáticamente incapaces de profundizar, que un samán -ese magnífico gigante que es como el sol para nosotros-, no significa, sino que es una grandísima vaina que nos echó la naturaleza y de la que no pasamos de sentir complicidad cuando tratamos de ponernos profundos, porque no podemos convertirlo en verbo… En verbo, en acción, en el ciprés ¿entiendes?
CARLOS.- Ni que Cabrujas fuera una biblia… Yo no te pedí que te pusieras profundo… pero suena hasta bonito…. No te ganaste el smoking.
DANILO.- Gracias.
CARLOS.- ¡Qué triste que yo no caiga en esos agujero negro…!
DANILO.- Eres peor… Todos el mundo se enteró de que te botaron de tu casa.
CARLOS.- (OBVIÁNDOLO) no caigo en esos agujeros negro, decía, porque las mujeres siempre terminan echándote el cuento de su menstruación y los hombres se masturban el intelecto, para ver a cuál le llega más lejos el chorro.
DANILO.- Me olio a esperma.
CARLOS.- Son las velas.
DANILO.- Por un momento creí que era otra cosa.
CARLOS.- ¿Será por la profundidad?
DANILO.- No lo creo.
CARLOS.- Ten cuidado, recuerda que ese señor tiene hasta la gota, tratando de ponerse profundo.
SILENCIO.
DANILO.- Hoy quiero ser frívolo… ¡Cuánto daría por un smoking!
COMIENZA A DESNUDARSE.
CARLOS.- Si te quitas la ropa vas a hacer que diga cosas que nos van a doler. ¿Hasta cuándo tocarán ese piano?
DANILO.- Me voy a ofrecer como una puta de la mala vida.
CARLOS.- No lo tienes tan grande como yo…
DANILO.- Me voy a ir con el mejor postor…
CARLOS.- No sé de qué te quejas.. Si hubieras tenido que batirte como yo estuvieras muerto.
DANILO.- … con alguien que sí me dé lo que necesito. Yo sé hacerlo como a la gente le gusta
SE MIRA EN EL ESPEJO.
CARLOS.- ¡Pura mierda! No sé por qué la gente como tú se queja tanto y no soportan las quejas de los demás… Los míos nunca quisieron que tuviera la moto, o se olvidaron lavarme la ropa con la que podía estar presentable…
DANILO.- Te estabas metiendo tabaquitos, o tomando caña ¿Por qué no la lavaste tú?
CARLOS.- (SIN ESCUCHARLO)… O mi mamá en su constante chantaje sentimental, me decía que no me iba a hacer nada, porque su casa no era un hotel, al que se iba a dormir solamente y a dar órdenes…
DANILO.- Te lo tenías bien merecido…
CARLOS.- Yo sí tuve que batirme como una fiera, porque mi hermano estudiaba antropología, en un lugar que significa dinero y prestigio… y yo estoy aquí. Donde ser actor no significa nada…
DANILO.- Por primera vez tienes toda la razón.
CARLOS.- ¿Qué puedes hacer con la razón?
DANILO.- Dímelo tú.
CARLOS.- Te crees más inteligente… lo sé…
DANILO.- Estás perturbado…
CARLOS.- Se te nota…
DANILO.- ¿Una crisis de paranoia a esta hora del día?
CARLOS.- Se te adivina en la mirada, cuando te callas y me ves con esa cara de ardilla con la que tratas de convencer al público cuando hay algo que te interesa.
DANILO.- ¿Qué tiene que ver el público aquí?
CARLOS.- ¡Tiene que ver!
DANILO.-No tengo la culpa de gustarle a la gente… Parece que eso te da miedo.
CARLOS.- No; realmente no… No todos somos hermosos “muchacho de la Compañía”
DANILO.- ¡Muchacho de la Compañía!
CARLOS.- Fue así como te bautizaron… ¿no es cierto?
DANILO.- Tú lo sabes mejor que yo… Siempre te enteras de todo antes…
CARLOS.- No todos somos hermosos, pero eso hace batirnos más para llegar a donde queremos sin tener que pintarnos los labios de rojo en las noches de Luna…
DANILO.- Ahí está tu equivocación…
CARLOS.- Yo sé con quién te fuiste al hotelucho… ¿recuerdas?
DANILO.- Tu no tienes plata ni los medios para salir de este lugar de casas de bahareque…
CARLOS.- ¡Me atormenta esa música! ¿Será que quiere enloquecernos?
DANILO.- (REFIRIÉNDOSE A CRISIPO) ¿Cuándo va a decidirse a salir de ese estado? Voy a desnudarla… Tengo que quitarle la ropa…
CARLOS.- ¿Para qué? ¿Para registrarle el sexo y compararlo con el tuyo…?
DANILO.- Déjame en paz (SE LANZA SOBRE LA MUJER)
CARLOS.- (OBSTACULIZÁNDOLE EL PASO) No le quites la ropa… que si eres hermoso en general hay cosas que no te favorecen… Tú y yo sabemos cuáles son… ¿O necesitas que te las mencione?
DANILO.- ¡No! Mejor no… Está bien… hagamos algo diferente…
CARLOS.- ¿Una letra?
DANILO.- Luego las frases…
CARLOS.- Cómo siempre.
DANILO.- Hoy siento atracción por la “eme”…
CARLOS.- Umjú (!)
DANILO.- Es tan retorcida.
CARLOS.- Umjú.
DANILO.- Parece un par de nalguitas hermosas para acariciar.
CARLOS.- Umjú…
DANILO.- O las tetas de una carajita de quince…
CARLOS.- ¡Comienza, pues!
DANILO.- Pero prométeme que por cada palabra…
CARLOS.- ¡Comienza…! ¡No es necesario que me repitas el juego otra vez, lo jugamos todos los días a esta misma hora!
DANILO.- Pero siempre se te olvida… Me gustan los juegos bien organizados.
CARLOS.- Como siempre se me olvida el juego, voy a ser yo el que coloque la primera vocal; no vaya a ser que como hoy te sientes frívolo y te gusta la “eme”, vayas a comenzar diciendo groserías, o vayas a comenzar con alguna de tus aberraciones…
DANILO.- ¿Jugamos o peleamos?
CARLOS.- ¿No es lo mismo? La vocal es la “o”… comienza.
DANILO SE DIRIGE A LA MALETA, LA ABRE Y SACA DOS LIBRETAS Y DOS LÁPICES UN JUEGO PARA CARLOS Y OTRO PARA ÉL.
DANILO.- Toma, para anotar…
CIERRA LA MALETA Y LA COLOCA NUEVAMENTE EN SU LUGAR.
CARLOS.- Comienza de una vez…
DANILO.- Ya…
POR CADA PALABRA U ORACIÓN COMPUESTADANILO Y CARLOS SE DESPALAZAN CORPORALMENTE QUE DA LA SENSACIÓN DE QUE ESTAMOS FRENTE A UNA DANZA MECÁNICA.
DANILO.- Eme.
CARLOS.- Te dije que la vocal es “o”.
DANILO.- Está bien… ahora sí…
CARLOS.- ¡Sin trampa!
DANILO.- Sin Trampa.
CARLOS.- Comienza de una buena vez.
DANILO.- ¡Estoy pensando!
CARLOS.- La gente como tú no piensa…
DANILO.- Ahora eres tú el que busca lío.
CARLOS.- Tú sabes que la culebra siempre está debajo de la basura.
DANILO.- Eres una culebra fea…
CARLOS.- “No sé leer, pero tengo quien me escriba”.
DANILO.- ¡Ay…! ¡Comienzo mejor! “Mo”.
CARLOS.- Momo.
DANILO.- Motor.
CARLOS.- Moto.
DANILO.- ¿Moto?
CARLOS.- ¡Moto!
DANILO.- Asco.
CARLOS.- ¿Asco? (!)
DANILO.- Sí, asco. (MOLESTO POR HABER PERDIDO EL PRIMER PUNTO)
CARLOS.- (ANOTÁNDOSE EL PRIMER PUNTO VICTORIOSO. CONTINÚA EL JUEGO con dos palabras) Es mía.
DANILO.- ¿Lo es…?
CARLOS.- Es todo.
DANILO.- Lo sé.
CARLOS.- No sabes…
DANILO.- ¿Tú crees?
CARLOS.- ¿Qué puedes saber? (SE ENOJA)
DANILO.- (ANOTANDO SU PRIMER PUNTO. RETOMA con tres palabras) ¿Es tú problema?
CARLOS.- Es mi vida.
DANILO.- Me da asco.
CARLOS.- Pero subiste a ella (PERDIO OTRO PUNTO POR AGREGAR NUEVA PALABRA)
DANILO.- (ANOTA. SIGUE) No volveré a hacerlo.
CARLOS.- No decías lo mismo.
DANILO.- Es una larga historia.
CARLOS.- ¿Se me usa entonces?
DANILO.- No he dicho eso.
CARLOS.- ¿Qué has dicho entonces?
DANILO.- Nunca quieres comprender… nada.
CARLOS.- Siempre me jodes así.
DANILO.- ¡Siempre crees que quieren joderte! (SE MOLESTA PORQUE AGREGO NUEVA PALABRA Y PERDIO OTRO PUNTO)
CARLOS.- (SONREÍDO AL GANAR NUEVO PUNTO) Siempre parece que quieres hacerlo.
AUMENTO ERL FRASEO DE LAS PALABRAS Y LOS MOVIMIENTO.
DANILO.- No me gusta esa moto.
CARLOS.- Su tanque es rojo sexo.
DANILO.- ¿Hasta cuándo te sigues mintiendo?
CARLOS.- Con ella puedo darme caprichitos.
DANILO.- Con ella sólo obtienes quimeras.
CARLOS.- No quiero seguir hablando así.
DANILO.- No te gusta hablar verdades.
CARLOS.- Hablas mal de mi moto.
DANILO.- Eres un flojo de mierda.
CARLOS.- No deseo seguir hablando así
DANILO.- Te cuesta contar para hablar.
CARLOS.- No voy a molestarme contigo.
DANILO.- Por eso te equivocas tanto.
CARLOS.- No me voy a molestar.
DANILO.- Eres un pobre cerdo impotente.
CARLOS.- Ni me voy a equivocar.
DANILO.- Eres un insignificante buey.
CARLOS.- Voy a meterte un coñazo.
DANILO.- Fuerza bruta y nada más.
CARLOS.- No me voy a molestar.
DANILO.- Sé que estás muy molesto.
CARLOS.- No quiero seguir jugando contigo.
DANILO.- ¿Ves que eres un bruto?
CARLOS.- ¿Ves que eres una marica?
DANILO.- No me insultes, por favor.
CARLOS.- No es insulto, es alago.
DANILO.- Me descuido y me insultas.
CARLOS.- Me encantan los pedos instruidos.
DANILO.- Eres un cerdo castrado y asqueroso.
CARLOS.- ¿Quién estará tocando el piano?
DANILO.- Ese no es tu problema.
CARLOS.- ¿Será el fantasma de “M”?
DANILO.- Quizás; hasta los fantasmas joden.
CARLOS.- Cambiemos de juego, por favor.
DANILO.- Me encantas cuando eres amable.
CARLOS.- Soy con quien lo merece…
DANILO.- ¿Te gustaría hablar de erección?
CARLOS.- ¡Me gustaría torcerte el pescuezo! (SE LANZA A PEGARLE)
DANILO.- (ESQUIVANDO LOS GOLPES DE CARLOS) ¡Está bien…! ¡Está bien! Hablemos de otra cosa. (SE ALEJA DE CARLOS) Hablemos de talento.
CARLOS.- ¿Para qué hablar de talento, si sabemos que eso no funciona? Lo que funciona es la astucia (DÁNDOSE GOLPECITOS EN LAS NALGAS) Y tú tienes suficiente astucia para navegar bien… Yo tengo talento…
DANILO.- Un talento que te asusta, porque no se erecta con la fuerza que esperas…Porque no has aprendido a usarlo como es debido.
CARLOS.- Dicen que tengo talento.
DANILO.- Conozco a otros que tienen poco talento, pero que se les para como es debido… en cambio a ti…
CARLOS.- Eso me asusta tanto…
DANILO.- (FRENTE AL ESPEJO) Lo sé.
CARLOS.- ¿Crees que lleguen a pensar otra cosa de mí?
DANILO.- ¿Que eres…? No lo sé… a la gente le gusta tanto especular (SE ABSTRAE FRENTE AL ESPEJO CON SU IMAGEN)
CARLOS.- ¿Tú crees que…? Danilo… ¿Qué buscas en ese espejo? ¿Por qué no me respondes? ¿Me escuchas? No; nunca escuchas. Estás embrujado… mirando si puedes conseguir tu verdadera imagen en ese espejo que también es de exánimes… ¡Qué desilusión, Danilo! Tu imagen tampoco será para ti, aunque te quites la ropa.
SE ESCUCHA UNA RISA. SE ESCUCHA UN BOLERO. CRISIPO CANTA UN BOLERO CON MARGARITA Y LA ASISTENTE. CARLOS Y DANIEL REPITEN LA PLANTA DE MOVIMIENTO A LA INVERSA HASTA EL FINAL DEL BOLERO. CARLOS SE SIENTA A MIRAR CÓMO DANILO SE PINTA LOS LABIOS DE ROJO ANTE EL ESPEJO.
CARLOS.- Anoche vi una nube… una mágica nube que quedó convertida en una hermosa llama que bajó hasta mi ventana; me saludó… me miró largo rato mientras me masturbaba y, cuando acabé, se despidió de mí satisfecha… Luego pasó junto a la Luna, como buscándola… y me acordé de ti… No la alcanzó… Pasó una y otra vez… Una y otra vez… hasta que ya, fatigada, se transformó en un hombre…. Un joven atleta desnudo que portaba un arco y que corría tras una tórtola… Era yo…. Era yo… Yo quería que el hombre se transformara nuevamente en la llama, para que alcanzara la Luna, probablemente para verte conseguir la imagen en ese maldito espejo… pero no pudo ser… No se transformó en la llama, amigo… Y pensé en Goya… y en su producción atormentada… Tan oscura… y me dio risa al darme cuenta de que si Goya no hubiera dejado constancia de esos cuadros eran suyos… seguramente los especialistas dirían que esos cuadros no eran de ese maestro… Hay tanta gente inteligentemente bruta… Entonces lo sentí… me sentí una de esas obras, como un boceto inconcluso y me descubrí ante el David, ante la mesita del David roto… Me sentí abandonado… Cris me miraba con ojos distraídos pero agudos… No quiero ser un proyecto para un cuadro toda mi vida; no quiero ser un boceto inconcluso… ¡No quiero! Por eso no quiero que te desnudes… ni te entregues más…No quiero avergonzarte…; lo tengo más grande que tú y la gente podría darse cuenta… Porque la verdad es que yo ya me he desnudado…
DANILO.- ¿Qué me importa la gente de este pueblo de café y barro?
CARLOS.- Quiero que no sientas vergüenza.
DANILO.- No necesito que te preocupes por mí, ni por ella , ni por nadie…
CARLOS.- Pondrían en entredicho lo que aparentemente eres…
DANILO.- Quiero más café.
CARLOS.- Voy a poner a calentar… (HACE MUTIS)
DANILO.- (A CRISIPO) ¿Tú sabes para qué me vine? Para aliviarte la ansiedad, porque el morbo te hacia cada vez más divina cuando pasaban los días y no tenías más nada qué hacer que esperarme para aquello… Sí, a mí me gustaba tanto como a ti… pero tu ego castrado necesitaba reafirmación y conseguiste público y mírate… ahora la pose es sumergirse en el autismo… ¡Qué error tan grande cometí contigo! Detuve tantas empresas, abandoné a tantos amigos cuando más me necesitaban por ti… tú no existías para entonces, pero yo me empeñé en que así fuera y lo logré… Vergüenza… ¿Dónde dejé la vergüenza y mis perspectivas?... Me quedé seco, sucio y vacío por ti… Tengo solamente sucio en mi interior… ¿Por qué no puedo desnudarme para ofenderme? He intentado ser un chulo, pero no puedo… Sé que tienes un agujero fétido en esa consciencia aparentemente vacía… me encanta el método para hacerte la mártir; la máscara convence… Mis amigos preguntaron
DANILO Y CRISIPO (A LA VEZ) ¿Cómo te llaman?
DANILO.- Y contestaste…
CRISIPO.- Crisipo.
DANILO.- Luego volteaste a mirar a Carlos y le gemiste…
CRISIPO.- Llévame a Timotes, Carlos. Quiero morir allá.
DANILO.- Traidora… ¿Por qué no puedo desnudarme?
CRISIPO.- Hazlo si quieres… Yo ya no siento frío ni calor… Espero morir pronto para poder descansar.
DANILO.- ¿No soy acaso el David roto que te transportaba por las noches en las que te retorcías de deseo cuando comenzamos a acostarnos con terceros para gozar… ahora el aberrado soy sólo yo… no me digas que lo hacías para complacerme…¿Quién subió aquel modelo que conseguiste en la calle y me invitaste a poseer mientras se perdía entre tus piernas? Me mirabas de soslayo mostrándome sus nalgas deseosas de castigo… ¿Quién se hacia seguir por hombres y mujeres para satisfacerse viendo cómo los vejaba mientras los poseía? Yo te hacía creer que no me importaba, que no me hacía daño y tú seguiste trayendo culos…
CRISIPO.- Para no perderte.
DANILO.- Eras una viciosa reprimida y conmigo te quitaste el velo…La aberrada eres tú y quieres que todos crean que soy yo.
CRISIPO.- Hasta que llegó Julio.
DANILO.- Estabas muda de ira… Sabía que te haría tanto daño… Aún puedo sentir sus cuerpos quemándome.
CRISIPO.- Te acostaste primero conmigo delante de él…
DANILO.- Nos revolcamos ante sus ojos deseosos de poseerte…
CRISIPO.- Entonces ocurrió… era tu cumpleaños…
DANILO.- Estaba tan erecto…
CRISIPO.- Tomaste entre tus manos aquel cuerpo tan blanco
DANILO.- Tan duro.
CRISIPO.- Tan niño.
DANILO.- Tan viril…
CRISIPO.- Lo sedujiste ante mí…
DANILO.- Él quiso negarse, pero más pudo su lujuria, su deseo
CRISIPO.- Entró en ti…
DANILO.- Aún puedo recordar cómo te levantaste furibunda mientras yo cabalgaba al efebo.
CRISIPO.- Era una llama… la lama de Carlos…
DANILO.- Yo llegué esta vez a la Luna y lloraste amargamente.
CRISIPO.- Pederasta.
DANILO.- Estaba tan satisfecho de verte golpeada. Estuve limpio. Me había vengado por primera vez de ti… ¡Tengo que conseguir un diletante ocioso para moldear otra obra diferente a la que cree contigo!
ENTRA CARLOS CON DOS TAZAS DE CAFÉ. CRISIPO SE INMUTA DE NUEVO
CARLOS.- ¿Cuánto estás solicitando?
DANILO.- No tienes dinero.
CARLOS.- ¿Quién sabe, soy extranjero?
DANILO.- Déjame quitarle la ropa.
CARLOS.- No.
DANILO.- Sí voy a…
CRISIPO SE QUITA VIOLENTAMENTE UN GUANTE Y AMBOS QUEDAN ATÓNITOS.
CRISIPO.- Quiero estar aquí…
VUELVE A SU ESTADO INICIAL.
CARLOS.- Cris… los guantes no… es que… es que siempre pensé que usabas para mí… para nosotros… Si quieres podrías ponerte el guante
DANILO.-¡Deja que por lo menos tenga una mano desnuda…! Son hermosas sus manos.
CARLOS.- Manos de artista.
DANILO.- Quisiera recordar lo que se siente cuando tus manos atrapan mi sexo y aprietan fuerte… así… todavía lo tengo como para esa mano desnuda.
CRISIPO SE COLOCA EL GUANTE NUEVAMENTE SIN MIRARLOS.
DANILO.- (RÍE) Sabía que te colocarías el guante… Te conozco tanto…
CARLOS.- A veces me pregunto para qué soy tu amigo…
DANILO.- La respuesta será tan inconsistente… Desconfías tanto de ti
CARLOS.- Soy extranjero… Soy el que está entre ustedes… Yo conseguí el David roto…
DANILO.- Trágicamente gracioso, pero cierto. Mi capacidad de olvido es impresionante.
CARLOS.- Tú tampoco puedes olvidarlo.
DANILO.- “Siempre pensé que los guantes los usabas para mí”… Tú también eres un cobarde…
CARLOS HUYE OFENDIDO. VUELVEN AL PASADO.
DANILO.- Yo estaba sentado en un lugar donde nadie me podía ver… ahí descansaba después del ensayo, o las presentaciones de matinée o vermut, o cuando me quería aislar… Ese día nos habían botado de la Compañía ¿Ahora de dónde saco plata? Crisipo abortó y se había puesto rara conmigo, en cambio la acomodadora siempre me saltaba. Yo la amaba… entonces los escuché.
CARLOS SE APROXIMA A CRISIPO Y TÍMIDAMENTE LA MIRA Y ESTA LE SONRÍE.
CARLOS.- Carlos.
CRISIPO.- Crisipo.
CARLOS.- ¿Por qué siempre tan distante?
CRISIPO.- Se molesta cuando se ensaya.
CARLOS.- Eres misteriosa.
CRISIPO.- ¿Lo soy?
CARLOS.- Soy compañero de Danilo… ¿Me habrás visto antes…?
CRISIPO.- Actuando ¿no vengo todos los días…?
CARLOS.- ¿Estás con Danilo?
CRISIPO.- ¿Me ves con él?
CARLOS.- Todos los días…
CRISIPO.- ¿Entonces…?
CARLOS.- Nos quedamos sin trabajo… no sé qué voy a hacer ; no estoy en mi casa y ahora sin dinero… Danilo y yo tenemos un amigo que nos escribe algo… pero no le tengo mucha fe a esos escritorcitos de teatro
CRISIPO.- ¿por qué me miras así? Yo no escribo teatro.
CARLOS.- ¿Eres de verdad la amiga de Danilo?
CRISIPO.- ¿Qué crees?
CARLOS.- Es un gran tipo… tiene muy buenos gustos… así que cuidado, no lo vayas a perder.
CRISIPO.- Cada quien debe cuidarse como puede… Él debe estar en este momento detrás de la acomodadora…
CARLOS.- ¿Dónde se encuentra la gente como tú?
CRISIPO.- ¿Has visto la Luna llena?
CARLOS.- ¿En la Luna?
CRISIPO.- Hay tantos que se conforman con su reflejo.
CARLOS.- ¡Que despilfarro! Todo un desperdicio
SILENCIO CÓMPLICE.
CRISIPO.- A mí también me gustaría verte…
CARLOS.- ¿Con Danilo?
CRISIPO.- No; solo. Tú y yo…
CARLOS.- Somos amigos…
CRISIPO.- Somos artistas…Además, Danilo también es mi amigo… ¿Por qué no puedo salir contigo?
DANILO.- (IRRUMPE) ¡Porque es impotente! (TOMA LA MALETA PARA IRSE)
CRISIPO.- Prefiero estar con él que contigo… Llévame a Timotes, Carlos. Quiero morirme allá.
CARLOS CORRE A MIRARSE EN EL REFLEJO DEL AGUAMAINIL. LA MÚSICA DEL PIANO ATORMENTA. CRISIPO VUELVE A SU LUGAR INICIAL. DANILO DEJA LA MALETA Y SACA FÓSFOROS Y ENCIENDE CUATRO VELAS. TOMA LA MALETA Y PARECE DISPUESTO A IRSE. VOLTEA. MIRA A CRISIPO. ELLA LE HACE CASO OMISO. ÉL LE QUITA EL ABRIGO Y PARECE DISPUESTO A IRSE. CARLOS RETIENE A DANILO. DANILO SE ZAFA DE LA MANO DE CARLOS Y SE VOLTEA SONREIDO CON SARCASMO. VOLTEA Y LE OFRECE EL ABRIGO A CARLOS. CARLOS SE LO ARRANCA DE LAS MANOS. SE MIRAN UN MOMENTO Y CARLOS CUBRE NUEVAMENTE A CRISIPO CON EL ABRIGO. DANILO SACA UN PEINE Y SE LO PASA POR LA CABEZA. CARLOS VA INMEDIATAMENTE A LAVARSE LAS MANOSEN EL AGUAMANIL. SE SECA Y MIRA A DANILO.
CARLOS.- El David está roto…
DANILO.- Lo sé.
CARLOS.- No le quites la ropa… hace frío en Timotes.
DANILO.- ¡Cállate!
DANILO Y CARLOS DETIENEN SUS MOVIMIENTOS VITALES Y SE VAN TRASFORMANDO EN DOS ESPECIES DE MUÑECOS DE CERA.
EL DAVID.- ¿Margarita, qué haces?
MARGARITA.- Viendo cómo repiten todos los días lo mismo.

OSCURO.
Fin.
César Eduardo Rojas Márquez.
09-02-1987 1:05 a.m.